José Eduardo Borunda Escobedo
La imagen de Ciudad Juárez se construye con base en las ideas, las actitudes, el conocimiento y la forma de verse a sí misma como un ente social. La obra Don Juan Tenorio, que representan los socios activos del Club 20-30, es parte de esa expresión cultural que vemos en las calles, en los comercios, en los restaurantes y en el transporte público.
Desde hace ya más de 67 años, la puesta en escena, con más de 500 representaciones, debió nacer allá por finales de la década de 1950, entre 1957 y 1959. Según cálculos de los organizadores, debieron ser en los primeros años cerca de nueve representaciones por temporada, hasta recortar a cinco funciones por temporada.
Cada año, la temática cambia de acuerdo con la situación sociopolítica. Héctor Olivas, miembro del club, explica que la finalidad es compartir, hacer mofa, con sarcasmos que, sin ofender, retratan la vida del mexicano. En esta ocasión, lo recaudado de las funciones, ya que cada boleto tendrá un costo de 200 pesos, será destinado a la compra de sillas de ruedas para niños con necesidades especiales.
La obra de José Zorrilla, que originalmente consta de dos partes, retrata la vida de un hombre seductor de mujeres que se congratula en presumir cada una de sus conquistas, viviendo una etapa desenfrenada hasta que llega una apuesta de amor por una mujer, por la que se bate a duelo contra un ofendido caballero.
En esta ocasión, la adaptación se nutre de la picardía juarense al retratar los intentos de “censurar” los memes y las travesías de políticos locales, estatales y nacionales. El guionista Santiago Aguilar, sin querer, ha trascendido en el tiempo, pues tiene más de 20 años siendo el adaptador de la obra, donde se cuestiona el sistema político mexicano, y más en estos tiempos en que el preámbulo de las campañas políticas ha comenzado con mucho tiempo de anticipación.
Las características de la obra son claras: una adaptación libre que retrata la identidad fronteriza que vemos los juarenses desde nuestra propia óptica, tan cerca de Estados Unidos y tan lejos de la ciudad de Chihuahua, y no se diga de la capital del país. En ella nos damos cuenta de la realidad que vivimos, de cómo es el sistema político mexicano, con sus albures, con el doble sentido, una recreación escénica con el fin de olvidarse por unos momentos de la vida rutinaria y disfrutar de una obra con una causa social.
P. D. Las funciones serán el 30 y 31 de octubre y el 1 de noviembre en el Auditorio Benito Juárez. La obra es apta para toda la familia y los boletos ya están a la venta en las taquillas del auditorio.





