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Ciudad Juárez, Chih. México
27 de octubre 2026
11:42 am

Dirección: Héctor Javier Mendoza Zubiate

ENTRE GUARURAS, “GUANOSADAS” Y GANADO DE EXPORTACIÓN

La política mexicana sigue dando espectáculo mientras Chihuahua paga los boletos.

  • Brasil, Trump y el viejo cuento del patio trasero
  • El PAN de Chihuahua, entre el fuego amigo y las ganas de seguir cobrando
  • Las vacas cruzan la frontera sin visa, los políticos siguen atorados
  • Los transportistas protestan porque el camino está lleno de obstáculos
  • Ariadna Montiel, El Guano y el avispero que destapó De Mauleón

BRASIL, TRUMP Y EL VIEJO CUENTO DEL PATIO TRASERO

Por allá en Brasil, LULA y DONALD TRUMP vuelven a protagonizar uno de esos pleitos internacionales donde los protagonistas se sienten dueños del balón, del estadio y hasta del árbitro, aunque uno gobierne Brasil y el otro Estados Unidos, porque cuando los políticos se pelean por el poder, la democracia suele terminar convertida en la pelota que todos patean y nadie quiere recoger.

Lo interesante para nosotros no es averiguar quién tiene la lengua más larga, sino entender que cada estornudo de Washington provoca pulmonía económica en más de un país latinoamericano, especialmente en una frontera como Juárez, donde las maquiladoras no viven de discursos patrioteros, sino de pedidos, inversiones, cadenas de suministro y consumidores estadounidenses que pagan en dólares.

Aquí convendría recordarles a nuestros “iluminados” de la política nacional que Brasil compite con México por inversiones industriales y que los pleitos comerciales no se resuelven a punta de mañaneras, porque mientras unos se envuelven en la bandera para demostrar quién es más soberano, los inversionistas sacan la calculadora y se van con quien les ofrezca mejores condiciones.

Y como dice el refrán, cuando veas las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar, aunque en México pareciera que algunos prefieren prenderle fuego a la barbería.

EL PAN DE CHIHUAHUA, ENTRE EL FUEGO AMIGO Y LAS GANAS DE SEGUIR COBRANDO

Si alguien pensaba que Acción Nacional necesitaba enemigos para complicarse la vida rumbo a 2027, bastaría darse una vueltecita por sus oficinas para descubrir que sus propios militantes pueden hacer el trabajo completo, con horas extras y sin cobrar honorarios.

Entre las aspiraciones de MARCO BONILLA, las decisiones de MARU CAMPOS, las disputas por las candidaturas y el ruido que ha generado el caso CÉSAR JÁUREGUI, el panismo chihuahuense parece una familia que todavía no termina de repartir la herencia y ya anda peleando por quién se queda con las escrituras de la casa.

El problema es que la gubernatura no se conserva por derecho de antigüedad ni porque la oposición haga suficientes barbaridades, sino mediante resultados, unidad y candidatos capaces de convencer a los ciudadanos, tres ingredientes que no siempre aparecen juntos en las cocinas partidistas.

Y mientras algunos suspiran por el Palacio de Gobierno, en Ciudad Juárez todavía esperan que el PAN entienda que esta frontera no es solamente una fábrica de votos para las campañas estatales, porque quien pretenda gobernar Chihuahua sin comprender el peso político, económico y social de Juárez está más perdido que un turista francés sin GPS en la Sierra Tarahumara.

Al paso que van, MORENA se podría dar el lujo de sentarse a mirar cómo los panistas se ponen el pie solitos, aunque tampoco los guindas deberían festejar demasiado; también hacen buenos caldos, porque en todas partes se cuecen habas y en su partido las ollas ya empiezan a reventar.

LAS VACAS CRUZAN LA FRONTERA SIN VISA, LOS POLÍTICOS SIGUEN ATORADOS

Una buena noticia llegó desde Puerto Palomas con la reactivación del cruce de ganado hacia Columbus, Nuevo México, después de las restricciones sanitarias que han golpeado a los productores chihuahuenses, quienes llevan demasiado tiempo enfrentando pérdidas, incertidumbre y mercados que no esperan a nadie.

El primer movimiento reportado fue de 662 cabezas de ganado, una cantidad modesta frente a las necesidades del sector, pero suficientemente importante para demostrar que la economía regional todavía puede encontrar oportunidades cuando existen acuerdos técnicos y coordinación binacional.

Lo curioso es que las vacas parecen entender mejor la integración económica entre México y Estados Unidos que algunos políticos que cobran por defenderla, porque el ganado necesita certificados sanitarios, controles y reglas claras para cruzar la frontera, mientras ciertos funcionarios creen que basta con gritar soberanía para resolver cualquier problema comercial.

Chihuahua necesita que esta reapertura sea permanente, segura y económicamente viable, no otra oportunidad para que los funcionarios se tomen la fotografía, presuman logros ajenos y después desaparezcan cuando los productores vuelvan a enfrentar dificultades.

Como dirían los rancheros, no hay que contar las vacas antes de tenerlas en el corral, aunque en la política mexicana hay quienes ya quieren vender hasta las que todavía no nacen.

LOS TRANSPORTISTAS PROTESTAN PORQUE EL CAMINO ESTÁ LLENO DE OBSTÁCULOS

Los transportistas volvieron a levantar la voz para denunciar inseguridad carretera, extorsiones y condiciones que encarecen cada viaje, una realidad que conocen demasiado bien quienes recorren las rutas comerciales que conectan Chihuahua con el resto del país y con Estados Unidos.

Y aquí aparece otra de esas maravillas del discurso oficial, porque nos hablan de corredores logísticos, competitividad internacional y oportunidades del nearshoring, mientras los operadores tienen que preocuparse por llegar vivos, conservar su mercancía y evitar que algún vivales les cobre derecho de paso.

El problema no termina en las carreteras, porque cada asalto, retraso, extorsión o incremento del costo de transporte acaba reflejándose en el precio de los productos, en los márgenes de las empresas y, finalmente, en el bolsillo de los consumidores.

Ciudad Juárez no puede presumirse como potencia manufacturera si la mercancía enfrenta obstáculos para llegar a su destino, de manera que el Gobierno Federal tendría que entender que la seguridad logística no es un lujo empresarial, sino una condición elemental para mantener empleos e inversiones.

Pero ya sabemos cómo funciona el asunto: al transportista le piden paciencia, al empresario confianza y al ciudadano comprensión, mientras a los delincuentes pareciera que nadie les exige siquiera permiso para seguir trabajando.

ARIADNA MONTIEL, EL GUANO Y EL AVISPERO QUE DESTAPÓ DE MAULEÓN

Y para cerrar con broche de dinamita, apareció la columna de HÉCTOR DE MAULEÓN sobre una presunta reunión entre ARIADNA MONTIEL y AURELIANO GUZMÁN LOERA, conocido como EL GUANO, una revelación periodística que llega después de las acusaciones públicas de MARU CAMPOS y que coloca sobre la mesa uno de los asuntos más delicados de la política chihuahuense.

El señalamiento atribuido a fuentes de seguridad es de una gravedad extraordinaria, porque no estamos hablando de una reunión de café ni de una diferencia entre dirigentes partidistas, sino de la posibilidad de contactos entre actores políticos y personajes vinculados con organizaciones criminales, algo que exige pruebas, investigaciones serias y explicaciones verificables.

MONTIEL ha rechazado las acusaciones, lo cual debe quedar perfectamente claro, pero la negativa tampoco cancela el derecho de la sociedad a conocer si existe el supuesto informe federal, qué contiene, quién lo elaboró y por qué semejante información habría permanecido fuera del escrutinio público.

Lo que resulta políticamente explosivo es que la Gobernadora de Chihuahua haya llevado el asunto al terreno nacional y que después un columnista de amplia circulación publicara información relacionada, porque ahora la confrontación ya no se limita a las grillas domésticas entre azules y guindas.

La gran pregunta es si alguien pondrá documentos verificables sobre la mesa o si terminaremos viendo otro capítulo de ese deporte nacional donde todos acusan, todos desmienten y nadie entrega las pruebas, mientras la ciudadanía contempla cómo la política se convierte en una función de lucha libre con máscaras, patadas y árbitros distraídos.

Porque una cosa es que en Chihuahua la política sea bronca y otra muy distinta que termine convertida en un territorio donde las sospechas sobre el crimen organizado se utilicen como munición electoral sin que las autoridades aclaren absolutamente nada.

Y como dice el dicho, cuando el río suena, agua lleva, aunque en este caso lo responsable es averiguar primero si realmente hay río, porque con tanta declaración incendiaria también hay quienes son capaces de fabricar una inundación con un vaso de agua.

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