- Gardeno y el agua que llegó hasta Cabildo
- Panamericana y el precio de salir a trabajar
- Guarderías que siguen creciendo en el calendario
- Una cartulina y demasiadas preguntas afuera de la escuela
- Estados Unidos cuenta votos y la frontera hace cuentas
- El recreo merece recuperar a sus alumnos
GARDENO Y EL AGUA QUE LLEGÓ HASTA CABILDO
En Residencial Gardeno, el agua se metió a las casas y el reclamo terminó entrando a Cabildo, donde la diputada Xóchitl Contreras acudió con vecinos el 28 de octubre para exigir atención al gobierno de Héctor Ortiz Orpinel, una escena que retrata bastante bien nuestras prioridades institucionales, porque a veces parece más urgente decidir quién puede hablar, qué resolver y por qué una familia tiene el patrimonio remojándose en la sala.
La legisladora cuestionó la atención municipal y el retiro de motobombas, mientras el alcalde respondió con reproches sobre recursos y autorizaciones urbanísticas anteriores, de modo que los damnificados terminaron presenciando una competencia de responsabilidades ajenas, esa disciplina donde nuestros políticos siempre consiguen medalla, aunque los vecinos sigan sacando agua con cubetas o tirando a la basura sus muebles y ropa echados a perder por las lluvias.
El señalamiento de que intentaron impedir la intervención de Contreras exige revisar la grabación completa y el acta, identificar quién quiso frenarla y bajo qué argumento, porque tan cómodo resulta invocar el reglamento para cerrar una conversación como levantar la voz para apropiarse de ella, y aquí lo que hace falta es reconstruir los hechos con nombres y decisiones, que para repartir versiones ya tenemos suficientes oficinas de comunicación.
La mesa de diálogo ofrecida con participación de la JMAS tendrá que demostrar para qué sirve mediante fechas, responsables y trabajos verificables, además de abrir el expediente de quién autorizó esos desarrollos y qué infraestructura pluvial les exigió, porque prometer otra reunión después de una inundación sale bastante barato cuando el sillón perdido, el refrigerador averiado y las noches de angustia los paga otra familia.
PANAMERICANA Y EL PRECIO DE SALIR A TRABAJAR
Dos trabajadores murieron y otros dos resultaron heridos cerca de Samalayuca, en el kilómetro 324 de la Panamericana, y detrás del reporte de tránsito hay una pregunta que suele perderse entre fotografías de patrullas y vehículos destrozados: ¿en qué condiciones estaban siendo trasladados quienes salieron a ganarse el día dando mantenimiento a una carretera?
Las versiones disponibles difieren sobre el vehículo en que viajaban y la mecánica del impacto, así que corresponde obtener el peritaje antes de repartir responsabilidades, pero esa precisión también debe alcanzar al patrón y al contratista, porque en estos casos abundan los interesados en identificar al conductor y escasean los que preguntan quién organizó el traslado y decidió que aquellas condiciones eran suficientes.
Habrá que conocer qué equipo de protección tenían, cómo estaba señalizada la zona, qué cobertura de seguridad social les correspondía y quién responderá por las indemnizaciones, asuntos que se vuelven incómodos cuando el trabajo se reparte entre empresas y subcontratos hasta que encontrar al responsable parece buscar una aguja en un pajar cuidadosamente construido para esconderla.
La Panamericana es una arteria económica de Chihuahua y sus cuadrillas permiten que siga funcionando, de manera que la investigación debe revisar también cómo se supervisan esos contratos y qué condiciones se exigen para proteger al personal, porque mantener el pavimento en buenas condiciones pierde cualquier sentido de progreso cuando al trabajador se le administra como si fuera material reemplazable.
GUARDERÍAS QUE SIGUEN CRECIENDO EN EL CALENDARIO
Los cinco Centros de Educación y Cuidado Infantil del IMSS en Juárez acumulan atrasos de entre siete y once meses, una demora que en el expediente cabe dentro de un calendario modificado y en las casas se traduce en permisos laborales, pagos de cuidado, familiares sobrecargados y oportunidades de empleo que se van porque alguien tiene que quedarse con los niños.
El instituto informó que aplicó penas convencionales a los contratistas, pero dejó pendientes los montos y la confirmación de su cobro, una combinación muy cómoda para presumir mano firme sin enseñar cuánto apretó, porque anunciar una sanción es sencillo y demostrar que entró el dinero exige algo más que acomodar una declaración para la siguiente conferencia.
Los reportes de obra mencionan falta de trabajadores y hasta interrupciones relacionadas con el suministro eléctrico, incidencias que obligan a revisar la supervisión y la planeación desde el arranque, pues cuando una construcción pública tropieza durante meses con necesidades elementales conviene preguntar quién estaba cobrando por vigilar y qué estaba viendo mientras el calendario se hacía viejo.
Juárez necesita fechas de apertura respaldadas por avance físico, equipamiento, personal y capacidad efectiva de atención, porque terminar paredes representa apenas una parte del compromiso y las familias requieren saber cuándo podrán utilizar el servicio, que entre una guardería anunciada y una guardería funcionando cabe toda una temporada de salarios perdidos y favores familiares que también se agotan.
UNA CARTULINA Y DEMASIADAS PREGUNTAS AFUERA DE LA ESCUELA
La aparición de un mensaje amenazante junto a la Secundaria Técnica 82 volvió a colocar a las familias frente a esa incertidumbre que en Juárez conocemos demasiado bien: decidir qué hacer con los hijos mientras la autoridad investiga y los grupos de mensajes empiezan a producir explicaciones a una velocidad que ninguna corporación alcanza.
La SSPM confirmó que busca establecer quién colocó la cartulina y qué relación puede tener con actividades delictivas, una investigación necesaria cuyo avance tendrá que comunicarse con claridad, porque cuando la información oficial llega a cuentagotas, el espacio lo llenan rumores, capturas de pantalla y voces que siempre conocen a alguien que supuestamente sabe todo.
El seguimiento debe precisar qué protocolo activó la escuela, cómo se avisó a los padres, qué coordinación hubo con Educación y qué vigilancia se mantendrá, ya que una comunidad escolar necesita instrucciones concretas para entrar, salir y reportar situaciones extrañas, además de una autoridad que explique sus decisiones sin administrar tranquilidad como si fuera jarabe para la tos.
También corresponde esclarecer la autoría y el alcance del mensaje sin convertir una atribución escrita en una verdad judicial, porque el miedo tiene patas ligeras y la investigación suele caminar con zapatos de plomo, pero esa diferencia de velocidades obliga a trabajar mejor y mantener informadas a las familias que cada mañana entregan a sus hijos en la puerta del plantel.
ESTADOS UNIDOS CUENTA VOTOS Y LA FRONTERA HACE CUENTAS
Al corte de las 7:05 de la noche del 3 de noviembre, hora de Juárez, el conteo preliminar de Texas colocaba a James Talarico con 59 por ciento frente a 39 y medio de Ken Paxton, con 37.78 por ciento reportado, mientras Gina Hinojosa aparecía con 56.6 por ciento frente a 42.1 de Greg Abbott, con 39.79 por ciento contabilizado, cifras que dibujaban una ventaja demócrata y todavía exigían observar de dónde venían y de dónde faltaban los votos.
La prudencia tiene mala fama en las noches electorales porque compite contra la urgencia de anunciar una historia terminada, pero los primeros paquetes pueden concentrar regiones y modalidades de votación con preferencias distintas, de manera que una ventaja se interpreta revisando el territorio pendiente y el volumen por contar, aunque al comentarista impaciente le parezca más entretenido repartir funerales políticos antes de tiempo.
En todo el país se disputaban los 435 lugares de la Cámara de Representantes, 35 escaños del Senado y 36 gubernaturas, una renovación que puede modificar el margen de maniobra de Donald Trump durante la segunda mitad de su mandato, y para Juárez interesa especialmente quién tendrá fuerza para negociar recursos de aduanas, infraestructura, seguridad y operación fronteriza.
El seguimiento local también debe detenerse en El Paso y sus representantes, porque aquí una decisión sobre accesos, movilidad o coordinación entre autoridades termina sintiéndose en el reloj de quienes cruzan, y mientras en Washington cuentan escaños, nosotros contamos horas en los puentes, que es una





