Una inusual ronda de lluvias torrenciales en el desierto del Sahara, al sureste de Marruecos, ha generado lagos temporales entre dunas y palmeras, en una región conocida por su aridez extrema. Las precipitaciones, que en algunas áreas superaron las cantidades anuales en solo 24 horas, trajeron un alivio temporal a zonas afectadas por seis años consecutivos de sequía. En la localidad de Tagounite, por ejemplo, se registraron más de 100 milímetros de agua en un solo día.
Este fenómeno meteorológico, descrito como una tormenta extratropical, dejó espectaculares imágenes de agua corriendo entre las dunas del Sahara y sus oasis. Las autoridades marroquíes destacaron que las lluvias llenaron acuíferos subterráneos y reabastecieron presas a un ritmo récord, aunque también provocaron daños significativos, incluyendo la muerte de más de 20 personas en Marruecos y Argelia.


A pesar de la pérdida de vidas, estas lluvias inesperadas podrían tener un impacto duradero en el clima de la región, según los meteorólogos, quienes sugieren que la mayor humedad en el aire podría atraer más tormentas en el futuro cercano.





