JPMorgan Chase & Co ha reducido su postura alcista sobre el peso mexicano, citando la “altamente impredecible” elección presidencial en Estados Unidos como un factor clave. El banco rebajó la calificación del peso de sobreponderación a ponderación de mercado, señalando los riesgos que podría traer la contienda entre Kamala Harris y Donald Trump el próximo mes.
Los analistas del banco, como Tania Escobedo Jacob y Saad Siddiqui, explicaron que aunque una posible victoria de Trump no se percibe como un impacto negativo inmediato para el peso, la moneda sigue siendo vulnerable a los resultados electorales. Advierten que los operadores requieren mayor claridad sobre la dirección de las políticas comerciales de Estados Unidos, así como de un presupuesto razonable en México, para que la moneda logre estabilizarse.
A lo largo del año, el peso mexicano ha fluctuado drásticamente, pasando de ser una de las monedas de mejor rendimiento en mercados emergentes a una de las más volátiles. Sin embargo, JPMorgan destacó que la llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia ha contribuido a calmar los mercados, al mostrar apoyo al sector privado y respetar las inversiones extranjeras.





