Israel intensificó este sábado sus bombardeos en el norte de Gaza, dejando al menos 22 personas fallecidas, según reportes locales, mientras continúa pidiendo a la población desplazarse lejos de las zonas de conflicto. En paralelo, las ofensivas aéreas israelíes también se extendieron al sur del Líbano, en medio de enfrentamientos con milicianos de Hamás y Hezbollah.
En Líbano, la misión de paz de la ONU (UNIFIL) informó que sus instalaciones en Naqoura fueron atacadas nuevamente, dejando a uno de sus miembros herido por disparos el viernes. El ejército israelí, que ha exigido a las fuerzas de paz que abandonen sus posiciones, no ha respondido a las acusaciones hasta el momento.
La crisis humanitaria se agrava en Gaza, donde unas 400 mil personas permanecen atrapadas sin acceso a ayuda alimentaria desde el 1 de octubre, según el Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Los residentes describen escenas de devastación, con cuerpos sin recoger en las calles por los continuos bombardeos, que obstaculizan las labores de rescate.
En Beirut, las ofensivas israelíes también cobraron la vida de civiles. Un ataque aéreo impactó un edificio de apartamentos en Zarout, al sur de la ciudad, matando a cuatro personas, mientras que otro bombardeo en Maisra dejó cinco fallecidos, según el ministerio de salud libanés. Por su parte, Hezbollah ha respondido con ataques hacia Israel, en un conflicto que sigue escalando.





