La Fiscalía de Distrito Zona Norte enfrentó la invalidez de 10 de los 13 testimonios presentados contra Carlos Miguel H. H. y Jesús Adrián C. L., acusados del homicidio del fotorreportero Ismael Villagómez Tapia. Un Tribunal Colegiado determinó que las pruebas clave, como evidencias del celular manipulado en la escena del crimen, vulneraron derechos fundamentales y, por tanto, fueron desechadas.
El caso, que dejó a la familia de Villagómez sin justicia, se complicó desde que un agente manipuló sin autorización un teléfono hallado en el vehículo donde se encontró el cuerpo de Ismael. Esto derivó en una cadena de actos considerados ilegales, que incluyó la invalidación de testimonios y peritajes, como los vinculados al arma presuntamente usada en el crimen.
A pesar de pruebas circunstanciales como declaraciones que involucraban a los acusados y evidencias balísticas, el Tribunal determinó que la investigación estuvo plagada de irregularidades, lo que impidió establecer la culpabilidad de los señalados, dejando el crimen sin responsables legales.





