Rusia ha dado un paso estratégico al permitir la participación de México, Argentina y otros cinco países “amistosos y neutrales” en su mercado de divisas y derivados financieros, ampliando a 40 el número de naciones con acceso a este sistema.
La decisión, anunciada este lunes por el Gobierno ruso, busca fortalecer su economía y reducir la dependencia del dólar y el euro en medio de las sanciones occidentales. Además de México y Argentina, los nuevos países autorizados incluyen Camboya, Etiopía, Laos, Nigeria y Túnez.
Con esta medida, Rusia pretende facilitar la conversión directa de monedas nacionales con los países aliados, optimizando pagos en rublos y generando nuevas oportunidades económicas.
En América Latina, solo Brasil, Cuba y Venezuela tenían acceso previo a este mercado. La inclusión de México y Argentina refleja el interés de Rusia por reforzar sus relaciones financieras con la región en un momento de creciente tensión económica con Estados Unidos.
Expertos señalan que esta apertura podría significar nuevas oportunidades de inversión y comercio para los países involucrados, al tiempo que Rusia consolida su influencia en el ámbito financiero global.





