Ciudad Juárez.- Tres primos originarios de Tabasco, Heriberto Domingo Chávez Andría, Roger Antonio Benítez y Randi Javier de los Santos Benítez, quienes se alojaron en el albergue Felipe Ángeles de esta ciudad, han decidido emprender un negocio de salsas artesanales. Entre sus creaciones destacan combinaciones como habanero con piña, habanero y pepino con salsa de soya, jalapeño con aceite y una salsa seca con semillas. Los precios de estas salsas oscilan entre 70 y 100 pesos, dependiendo de la variedad. Actualmente, los emprendedores no cuentan con un local fijo, pero están en búsqueda de oportunidades para establecerse y ofrecer sus productos de manera más accesible a la comunidad juarense.
Mientras tanto, están tocando puertas y participando en diversos espacios para dar a conocer sus salsas. Los interesados en adquirir estos productos pueden dirigirse a la Dirección de Derechos Humanos, en el área de Atención a Migrantes, ubicada en el sótano de la Unidad Administrativa “Lic. Benito Juárez” (presidencia municipal).

El albergue Felipe Ángeles, situado en la colonia del mismo nombre, ha sido un refugio para numerosos migrantes que llegan a Ciudad Juárez en busca de mejores oportunidades. Este espacio, que anteriormente funcionaba como centro comunitario, fue adaptado para brindar alojamiento y servicios a familias migrantes, especialmente a niñas, niños y adolescentes acompañados.
Con una inversión de 38.5 millones de pesos por parte del Gobierno Federal, el albergue cuenta con dormitorios, cocina, comedor, lavandería y áreas de consulta médica, entre otras instalaciones. La administración del albergue está a cargo del gobierno municipal, en colaboración con diversas dependencias y organizaciones.
La iniciativa de estos migrantes tabasqueños no solo refleja su espíritu emprendedor, sino también la riqueza cultural y gastronómica que aportan a la comunidad juarense. Su esfuerzo por integrarse y contribuir a la economía local es un ejemplo de resiliencia y adaptación.
La venta de salsas artesanales no solo les brinda una fuente de ingresos, sino que también enriquece la oferta culinaria de la ciudad, permitiendo a los residentes de Ciudad Juárez disfrutar de sabores auténticos del sureste mexicano.





