Ciudad Juárez.- Los recientes sismos registrados el 14 y 18 de febrero en la región han despertado inquietud entre los juarenses. De acuerdo con el doctor Óscar Sotero Dena Ornelas, jefe del Centro de Investigación en Geociencias de la UACJ, estos movimientos telúricos podrían estar relacionados con la reinyección de fluidos utilizados en el fracking, un proceso empleado en la Cuenca de Delaware, parte de la Cuenca Pérmica de Texas, desde donde se extrae petróleo y gas.
El especialista explicó que, si bien el fracking en sí no provoca los sismos, la reinyección de fluidos puede reactivar fallas geológicas antiguas, generando una intensa actividad sísmica que se ha vuelto más frecuente desde 2020. Aunque estos eventos han sido menores a magnitud 5.5, en 2022 se registró un temblor de 5.4, y en 1928, uno de 6.5 en Parral, vinculado a la provincia tectónica Río Grande Rift. Este sistema incluye la falla Franklin, que atraviesa Juárez cerca de La Chaveña, con potencial de generar terremotos de hasta magnitud 7, lo que representa un riesgo significativo para estructuras antiguas o de adobe.
El doctor Dena Ornelas enfatizó la necesidad de prepararse para futuros sismos, ya que la actividad en la región continuará. Recomienda seguir los protocolos del Senapred, especialmente en diseño estructural de edificios altos, y fomentar una cultura sísmica que permita a la población actuar de forma proactiva ante este fenómeno. Además, estudios de la Universidad de Texas en El Paso advierten que la falla Franklin no se ha activado en más de 12,000 años, por lo que existe la posibilidad de un evento sísmico mayor.





