Ciudad Juárez.- Ganaderos de municipios como Julimes, Rosales y Saucillo reportan una creciente mortandad de ganado provocada por la prolongada sequía que desde hace dos años afecta a Chihuahua. La situación se agrava en regiones con amplias zonas de agostadero, donde la falta de lluvias ha reducido al mínimo los recursos hídricos y forrajeros. En respuesta, el Ayuntamiento de Julimes ha comenzado a enviar pipas de agua a ranchos lejanos, aunque la logística complica los apoyos, al tratarse de trayectos que toman hasta cuatro horas de ida y vuelta, lo que limita las entregas a solo una o dos por jornada.
Luis Raúl Ramos, presidente de la Asociación Local de Meoqui, confirmó que el nivel de mortandad está en aumento, aunque aclaró que no se presenta de manera uniforme. Algunos ejidos como Felipe Ángeles, El Paisano y El Pajarito ya enfrentan casos documentados. En predios particulares, añadió, algunos ganaderos optan por vender sus animales antes de perderlos. En este contexto, José Moncayo Porras, alcalde de Julimes, reconoció la gravedad del panorama y anunció que han solicitado otra pipa a la Junta Central de Agua y Saneamiento (JCAS), con la intención de ampliar el apoyo a las comunidades más alejadas.
En contraste, el municipio de Saucillo no ha registrado aún decesos de ganado, según Manuel Balderrama Olivas, presidente de la Asociación Local de Ganaderos, aunque señaló que se mantienen en alerta preventiva. La sequía actual se suma a los registros históricos de estrés hídrico que ha enfrentado la entidad, siendo Chihuahua uno de los estados más afectados por el cambio climático en México. La falta de infraestructura hídrica, la dependencia de las lluvias estacionales y el uso intensivo del suelo agrícola han contribuido a una situación crítica que podría extenderse si las precipitaciones no llegan entre mayo y julio, como temen los productores.





