El cierre total del Puente Internacional Córdova-Américas, tendrá consecuencias significativas en el comercio exterior de Ciudad Juárez, particularmente para pequeñas y medianas empresas y transportistas.
La reestructuración del puente contempla el derribo de la actual sección de carga y la expansión de 14 a 34 carriles, con el objetivo de agilizar los cruces internacionales. Sin embargo, el sector empresarial advierte que no hay certeza sobre la capacidad operativa de CIVIP para atender la nueva infraestructura.
De acuerdo con Marcelo Vásquez Tovar, delegado de ANIERM en Chihuahua, el cierre implicará la reubicación de aproximadamente 7,000 operaciones mensuales de comercio exterior hacia otros puentes como Zaragoza, Santa Teresa o Tornillo.
“El impacto será grave para las pymes, que representan el 70% del tráfico en este cruce. Muchas operan con camionetas o tráileres pequeños, y no todas tienen la capacidad de costear rutas más largas”, señaló.
Actualmente, un cruce por el Puente Córdova puede costar cerca de 100 dólares. Según Vásquez Tovar, desviar operaciones hacia Zaragoza podría elevar ese costo a 150 dólares, y hasta 250 dólares si se utiliza Tornillo, debido al aumento en distancia y tiempo. Esta situación podría generar una pérdida de hasta 587 millones de dólares mensuales en comercio binacional.
Además del costo, preocupa la saturación que podrían experimentar los otros puentes. “Zaragoza y Santa Teresa no están preparados para absorber todo ese flujo adicional. Esto generará cuellos de botella y retrasos en las cadenas de suministro”, agregó.
El sector empresarial ha propuesto que se mantenga activo al menos un carril exclusivo para carga durante las obras. Sin embargo, esta opción se ve complicada por el diseño actual del proyecto. Vásquez Tovar subrayó que ya se cuenta con un estudio de impacto, pero aún no se conocen fechas concretas para el inicio o la conclusión de la remodelación.
Otro punto de incertidumbre es la falta de personal para operar las nuevas garitas. “Si se amplían los carriles, pero no hay suficiente personal de aduanas, el problema de fondo seguirá existiendo”, comentó.
También se mencionó que el Gobierno contempla la compra de terrenos aledaños para expandir la aduana y facilitar el desahogo vehicular, aunque aún no se han definido los términos ni el esquema (donación o compra).
Vásquez Tovar indicó que ya se están estableciendo vínculos con otras cámaras y asociaciones, como INDEX, CANACO, CANACINTRA y Desarrollo Económico, para solicitar que se considere la habilitación parcial del cruce. “Nos parece clave generar un frente común para que se escuche la voz del sector productivo”, afirmó.
El cierre inminente del Puente Córdova plantea un reto importante para la competitividad logística de Ciudad Juárez. Mientras se define el diseño final del proyecto, el sector empresarial continúa insistiendo en medidas que permitan mitigar el impacto en las operaciones transfronterizas, especialmente en las pymes.

Foto/ Ivonne Portillo





