Padres de familia de la escuela primaria Nicolás Bravo, ubicada en el cruce de Valentín Fuentes y Simona Barba, exigieron la recuperación de al menos un millón de pesos que presuntamente fue mal utilizado por el exdirector del plantel, Julio César Herrera Hernández. Esta mañana se manifestaron en el exterior de la institución para solicitar que se esclarezca el uso de los recursos.
Las autoridades de la Secretaría de Educación y Deporte (SEyD) informaron que el director fue retirado del cargo y que se nombró a una nueva directora para hacerse cargo de la escuela. Además, el área jurídica de Chihuahua ha puesto al exdirector a disposición para investigaciones relacionadas con irregularidades en las actas constitutivas de la Mesa Directiva de Padres de Familia.
Una auditoría realizada por la SEyD detectó gastos no comprobados por aproximadamente 600 mil pesos, correspondientes a facturas y recibos que no cuentan con respaldo. Entre las obras realizadas en la escuela durante la administración del director, se encuentran una barda perimetral y la construcción de baños, cuyas inversiones sumaron alrededor de 700 mil pesos, monto que se considera elevado para el tipo de obras.
Actualmente, se revisan los libros contables entregados a la mesa directiva, conformada por padres de familia, que colaboran en la auditoría para determinar con precisión los faltantes y el destino del dinero. Se reporta que las condiciones físicas de la escuela presentan deterioro en techos, salones y canchas deportivas, afectando el entorno escolar.
Las clases continúan de forma normal mientras las autoridades y la mesa directiva trabajan en la revisión de la situación. La denuncia por falsificación de firmas en actas relacionadas con la mesa directiva fue presentada para facilitar las acciones legales correspondientes.





