Washington, D.C.— Lo que inició como un gesto de apoyo logístico durante la campaña presidencial de 2024, se ha convertido en un negocio multimillonario en el gobierno de Donald Trump. La aerolínea Eastern Air Express, que proporcionó un Boeing 737-800 para los traslados de Trump y su compañero de fórmula J.D. Vance, ahora participa activamente en los vuelos de deportación financiados por el gobierno federal estadounidense.
De acuerdo con datos oficiales obtenidos a través del sitio usaspending.gov, la empresa CSI Aviation, contratista principal del Departamento de Seguridad Nacional (DSN), recibió 349 millones de dólares en 2025 para operar vuelos de repatriación. De esa cifra, 344.4 millones fueron canalizados al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
CSI Aviation subcontrata vuelos con dos aerolíneas privadas: Global Crossing Airlines (Global X) y Eastern Air Express, responsables del 80% y 20% de las operaciones, respectivamente, según el portal Witness at the Border, dirigido por el activista Tom Cartwright.
Vuelos directos al AIFA y el récord histórico de gasto
Entre los destinos frecuentes figura el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en México, una infraestructura clave promovida por el expresidente Andrés Manuel López Obrador. Los vuelos evidencian cómo el endurecimiento de la política migratoria de Trump impacta directamente a México, tanto en lo logístico como en lo político.
El monto asignado en 2025 a estos vuelos de deportación representa el nivel más alto registrado desde 2007, superando incluso los 308 millones de dólares invertidos en 2024 y duplicando los 158.2 millones alcanzados en 2014, que hasta entonces marcaban el máximo histórico.
Dudas sobre vínculos políticos y beneficios económicos
El nexo entre Eastern Air Express y la campaña de Trump ha generado preocupación entre observadores por la posible cercanía entre apoyo político y beneficios contractuales. Aunque no hay pruebas de irregularidades en la adjudicación de contratos, la secuencia de los hechos alimenta sospechas sobre posibles conflictos de interés y uso de recursos públicos para favorecer a aliados empresariales.
El uso del Boeing 737-800 de Eastern durante la contienda electoral posicionó a la aerolínea dentro del círculo cercano del expresidente, y hoy figura entre los operadores clave de uno de los negocios más lucrativos del gobierno federal en materia migratoria.
Política migratoria más dura y mayor presión a México
Desde su regreso a la presidencia, Donald Trump ha impulsado una política migratoria más estricta, enfocada en deportaciones masivas, redadas internas y acuerdos bilaterales de repatriación rápida. El crecimiento del presupuesto asignado al ICE para vuelos responde a la demanda creciente por trasladar a migrantes detenidos hacia sus países de origen.
En este contexto, México ha reforzado su rol como socio estratégico, al recibir un número creciente de vuelos en el AIFA. Por su parte, empresas como Eastern Air Express se han consolidado como piezas logísticas cruciales en la maquinaria migratoria estadounidense, operando entre intereses políticos, contratos públicos y presión internacional.





