Ciudad Ciudad Juárez.- El asesinato de Ulises Nache Trujillo, alias “Delta 1” o “Lucio”, podría desencadenar una nueva ola de violencia en esta frontera, advirtieron fuentes investigadoras de la Fiscalía General del Estado (FGE). El hombre, ejecutado el lunes junto a dos policías municipales, era señalado como el principal operador en Juárez de una red dedicada a la extorsión y secuestro de migrantes, además de estar vinculado a un narcotúnel descubierto en enero. Trujillo había abandonado el país a inicios de año para refugiarse en Colombia, donde se ocultó tras el hallazgo del túnel, según datos de la Fiscalía General de la República.
El regreso de Nache Trujillo a Juárez fue breve. A su llegada, presuntamente retomó actividades al frente de “La Línea”, organización delictiva con fuerte presencia en la frontera. Investigadores consideran que su asesinato podría alterar el equilibrio entre células criminales locales, lo que pone en alerta a corporaciones de seguridad. Pese a la gravedad del hecho, ninguna autoridad ha confirmado detenciones ni avances sustanciales. El fiscal general César Jáuregui evitó dar detalles, y la SSPM reconoció que los dos agentes asesinados, quienes lo escoltaban sin permiso, no tenían comisión oficial.
Además del crimen, llama la atención el nivel de infiltración del crimen organizado en corporaciones policiales. Los dos oficiales muertos estaban asignados al grupo de motociclistas y uno portaba su arma de cargo. En la escena se aseguraron varios vehículos, casquillos de distintos calibres y un arma tipo pistola. La víctima contaba con antecedentes por violencia familiar, riñas y robos, además de haber solicitado en ocho ocasiones su carta de no antecedentes penales. La FGR y la AEI ya investigan posibles conexiones con redes internacionales de tráfico de personas, en especial de migrantes centro y sudamericanos.





