El Tecate Supremo comenzó su preparación una semana antes del festival, con el traslado y acomodo de 98 toneladas de equipo para habilitar los dos escenarios principales y las áreas operativas del evento.
El montaje inició el sábado previo con jornadas de alrededor de diez horas. Para el día del festival, el trabajo será continuo: pruebas de sonido desde las 7:00 de la mañana y desmontaje inmediato al finalizar la última presentación.
La estructura del recinto se levanta con 3,900 largueros, diseñados para soportar 60 toneladas, triple de lo que requieren las producciones de los artistas principales.
El sistema de sonido suma 106 bocinas, 52 subwoofers y 10 consolas de audio, además de 61 micrófonos inalámbricos distribuidos entre los escenarios. La iluminación cuenta con 377 luminarias, y las pantallas de video abarcan 290 metros cuadrados.
En total, entre 130 y 150 personas integran el equipo de producción, además del personal local que apoya en carga, electricidad y servicios generales. Para la víspera del festival, los trabajos se prolongan hasta la madrugada, especialmente en programación de luces y ajustes de audio.
En logística, los accesos estarán divididos en zona general, preferente y VIP. Esta última contará con cuatro food trucks exclusivos, mientras que el festival en su conjunto dispondrá de 20 unidades. La zona general concentrará los baños para asistentes.
Las últimas pruebas de sonido e iluminación se realizarán horas antes de abrir puertas, mientras que el desmontaje iniciará en cuanto concluya la jornada musical.




