Desde la presa Las Vírgenes, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, condenó las decisiones del Gobierno Federal que, dijo, ponen en riesgo el abasto de agua, la producción del campo y la estabilidad de miles de familias. Acompañado de productores locales, enfatizó que el agua no puede ser moneda de cambio ni imponer acuerdos sin diálogo, y convocó a toda la ciudadanía a unirse en su defensa. “¡No se puede jugar con el agua! Chihuahua merece diálogo, no imposiciones”, afirmó, subrayando que proteger este recurso es proteger la vida y el futuro de las familias del estado.





