Ciudad Juárez.- Un cambio de horario no notificado formalmente en una audiencia judicial derivó en la liberación de Diego Armando A. R., acusado de asesinar al padre de su amigo tras una disputa por la venta de un teléfono celular. El incidente, ocurrido el pasado 10 de diciembre, ha generado cuestionamientos hacia la Fiscalía de Distrito Zona Norte y al Poder Judicial del Estado por la falta de coordinación en el manejo del caso.
Según fuentes ministeriales, la audiencia de control de detención estaba prevista para las 2:30 de la tarde, pero fue adelantada a las 11:30 de la mañana sin que se notificara oficialmente al Ministerio Público. La única comunicación se habría hecho a través de un grupo de WhatsApp, donde participan integrantes de Gestión Judicial, Defensoría Pública y Fiscalía, pero sin acuse de recibo.
Al llegar el mediodía, el juez Raúl Palos Pacheco expresó su molestia por la ausencia del fiscal y, tras esperar el tiempo permitido por el artículo 308 del Código Nacional de Procedimientos Penales, ordenó liberar al detenido, argumentando que el plazo de espera había vencido. La decisión, explicó, no significa impunidad, pues la Fiscalía puede solicitar una nueva orden de aprehensión para retomar el proceso penal.
Por su parte, personal de la Defensoría Pública aseguró que el grupo de mensajería donde se notificó el cambio no sustituye los canales oficiales, mientras que la Fiscalía argumentó falta de confirmación formal del ajuste en el horario.





