H. Cd. de Chihuahua.- La tarde del 22 de diciembre, una aeronave de la Secretaría de Marina (Semar) se desplomó cerca del Aeropuerto Internacional Scholes, en Galveston, Texas, mientras realizaba una misión humanitaria para trasladar a un paciente pediátrico a un hospital especializado en atención a quemaduras.
El avión, un Beechcraft King Air 350, transportaba a ocho personas —cuatro civiles y cuatro elementos de la Marina— como parte de un operativo coordinado con la Fundación Michou y Mau. De acuerdo con autoridades, el vuelo partió de Mérida, Yucatán, y comenzó a perder altitud tras casi dos horas en el aire. Hasta el 23 de diciembre se confirmó un saldo de seis personas fallecidas y dos sobrevivientes lesionadas.
Entre las víctimas se encontraría Federico Efraín Ramírez Cruz, un menor de dos años originario de Campeche, así como personal médico y elementos navales que participaban en el traslado. Las autoridades mexicanas y estadounidenses mantienen abiertas las investigaciones para determinar las causas del accidente.





