La Organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) lanzó una dura crítica contra Kim Kardashian este lunes 29 de diciembre de 2025, tras revelarse que la empresaria regaló un cachorro de raza Pomerania a cada uno de sus cuatro hijos por Navidad. Ingrid Newkirk, fundadora de PETA, fue contundente al declarar que “los cachorros no son peluches” y lamentó que una figura con tal impacto global perdiera la oportunidad de promover la adopción en refugios, optando en su lugar por comprar animales a criadores.
La polémica se encendió cuando la estrella de The Kardashians publicó una imagen de los pequeños canes en Instagram con la frase “Cada niño recibió un cachorro“, lo que desató una ola de indignación en redes sociales donde se le acusa de tratar a los seres vivos como accesorios de temporada y de ignorar la crisis de sobrepoblación y abandono de mascotas.
Para intentar compensar el mensaje negativo, la organización sugirió que Kim y su hermana Khloé —quien también obsequió un Labrador negro a sus hijos— envíen a los menores a realizar voluntariado en albergues locales o financien campañas masivas de esterilización y adopción. El debate ha escalado rápidamente, dividiendo a los seguidores entre quienes defienden el derecho de la familia a elegir sus mascotas y quienes critican la falta de responsabilidad social de las celebridades ante sus millones de seguidores infantiles.
Mientras la fundadora de Skims mantiene silencio ante los señalamientos, el incidente ha puesto nuevamente bajo la lupa el historial de la familia Kardashian-Jenner con sus animales, recordando a la audiencia que la llegada de una mascota debe ser un compromiso de por vida y no un simple espectáculo para las cámaras durante las fiestas decembrinas.





