El mundo de la medicina y la sociedad mexicana lamentan el fallecimiento de Juan Pedro Franco, quien en 2017 obtuvo el Récord Guinness como el hombre más obeso del mundo al alcanzar un peso cercano a los 600 kilogramos. Su deceso ocurrió este lunes 29 de diciembre de 2025 en un hospital de Aguascalientes, a los 41 años de edad, debido a una severa infección renal que derivó en complicaciones sistémicas fatales.
El doctor José Antonio Castañeda, quien lideró su tratamiento bariátrico durante casi una década, confirmó la noticia a través de un comunicado donde destacó la resiliencia de Juan Pedro. A lo largo de su proceso, el paciente logró reducir casi el 50% de su masa corporal inicial mediante cirugías de manga y bypass gástrico, un esfuerzo que incluso le permitió sobrevivir a un contagio crítico de COVID-19 en 2020, convirtiéndose en un símbolo de lucha contra el estigma de la obesidad mórbida.
La historia de Juan Pedro Franco no solo fue un registro de cifras extremas, sino una plataforma que visibilizó la obesidad como una enfermedad compleja y multifactorial en un país que ocupa los primeros lugares mundiales en esta condición. Según datos de la ENSANUT, más del 70% de los adultos en México viven con sobrepeso u obesidad, y el caso de Juan Pedro sirvió para impulsar protocolos de atención integral que combinan ciencia, nutrición y psicología.
Tras haber superado accidentes que lo postraron por años y la pérdida de sus padres durante la pandemia, Juan Pedro dedicó sus últimos años a inspirar a otros a buscar ayuda profesional. Su partida deja un legado de perseverancia clínica y un llamado urgente a las instituciones de salud para fortalecer las estrategias de prevención ante una epidemia que afecta a millones de mexicanos.





