Claudia Sheinbaum, presidenta de México, negó este jueves 8 de enero de 2026 que el aplazamiento en el Senado para autorizar el ingreso de tropas estadounidenses al país sea una represalia por la captura de Nicolás Maduro. Durante su conferencia matutina, la mandataria aclaró que la decisión de posponer la discusión sobre la entrada de efectivos Navy SEALs y del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales responde estrictamente a la calendarización interna de la Cámara Alta.
Según Sheinbaum, al no haber otros temas urgentes para una sesión extraordinaria, los legisladores optaron por retomar el análisis en el periodo ordinario que inicia en febrero. La presidenta enfatizó que estos entrenamientos conjuntos son procedimientos constitucionales rutinarios que se realizan desde hace años para fortalecer la capacitación de la Marina mexicana, desestimando cualquier lectura política relacionada con la tensión diplomática regional.
Contrariamente a lo expuesto por el Ejecutivo, el senador morenista Manuel Huerta Ladrón de Guevara, integrante de la Comisión de Marina, reconoció que el contexto en Venezuela sí obliga a un análisis más profundo de la política exterior. El legislador señaló que el aval para la entrada de tropas extranjeras no es un “trámite cualquiera“, especialmente tras la reciente intervención militar de Estados Unidos en territorio venezolano para detener a Maduro.
El plan original contemplaba que 60 efectivos de la Marina de México viajaran a Mississippi el 18 de enero, mientras que los comandos estadounidenses realizarían ejercicios en el Estado de México y Campeche a partir del día 19. Con esta pausa legislativa, los programas de adiestramiento conjunto para el primer trimestre de 2026 quedan en vilo, evidenciando una discrepancia de criterios entre Palacio Nacional y algunos sectores del Senado sobre la prudencia de mantener la cooperación militar activa en este momento.





