Una menor de apenas 13 años de edad dio a luz a un bebé en el Hospital de las Culturas, ubicado en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, este jueves 8 de enero de 2026. La noticia ha encendido las alarmas no solo por la edad de la madre, sino porque ambos se encuentran bajo estricta vigilancia médica tras ser diagnosticados con sarampión.
De acuerdo con los reportes de la Fiscalía General del Estado (FGE), la adolescente cohabitaba con un joven de 17 años con el presunto consentimiento de sus padres; sin embargo, la Fiscalía de Justicia Indígena ha iniciado una carpeta de investigación para determinar si existe responsabilidad penal por abuso o vulneración de derechos. Afortunadamente, los servicios de salud reportan que tanto la niña como el recién nacido permanecen estables y fuera de peligro, aunque aislados para evitar un brote epidemiológico dentro del centro hospitalario.
Este caso vuelve a poner en el centro del debate público la grave crisis de embarazo infantil y adolescente en Chiapas, entidad que lidera las estadísticas nacionales de fecundidad en menores de 15 años debido a la persistencia de usos y costumbres y la falta de acceso a salud reproductiva. Pese al argumento del “consentimiento parental“, las leyes mexicanas y tratados internacionales obligan a las autoridades a intervenir para proteger el interés superior de la niñez frente a situaciones de convivencia prematura.
Mientras la Secretaría de Salud mantiene los protocolos de aislamiento por el cuadro infeccioso de sarampión, organizaciones civiles exigen que la investigación no se detenga en el ámbito familiar, sino que se analicen las omisiones institucionales que permiten que niñas de 13 años enfrenten maternidades forzadas en zonas indígenas del estado.





