H. Cd de Chihuahua.- Un grupo de soldados de élite estadounidenses, los Navy SEALs, estaba programado para entrenar a militares mexicanos, pero la operación se retrasó por la cercanía de sus prácticas a lugares donde suele estar el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
La situación generó tensión entre legisladores, aunque oficialmente nadie ha confirmado que esto haya afectado la autorización.
Expertos en seguridad señalan que la presencia de militares extranjeros en territorio mexicano siempre genera preocupación y debates sobre soberanía, incluso cuando se trata de entrenamientos conjuntos.
Mientras tanto, Morena mantiene silencio sobre los motivos de la postergación, y los ciudadanos siguen atentos a cómo se maneja la colaboración militar entre México y Estados Unidos.





