La madre de los dos menores hospitalizados tras consumir pollo de la cadena KFC, Emily García, confirmó que el estado de salud de sus hijos es estable y se encuentran en proceso de recuperación en el Hospital Metropolitano de Monterrey. A través de sus redes sociales, la mujer desmintió categóricamente los rumores que circulaban sobre el presunto fallecimiento de los niños, asegurando que la información era falsa y que la evolución clínica ha sido favorable a pesar de la gravedad inicial de los síntomas.
La familia completa resultó afectada tras pedir un paquete de comida el pasado 5 de enero mediante una aplicación, notando al momento de la entrega que las piezas de pollo parecían recalentadas.
Los síntomas, que incluyeron vómito, diarrea y fiebre severa, llevaron a la hospitalización de los integrantes de la familia el 7 de enero tras confirmarse el diagnóstico de intoxicación alimentaria. Como respuesta inmediata, la Secretaría de Salud de Nuevo León suspendió la sucursal de KFC ubicada en la zona de Solidaridad para realizar las investigaciones sanitarias correspondientes.
Debido a que Emily y su esposo son comerciantes sin ingresos fijos, han solicitado apoyo a la comunidad para solventar los gastos médicos y básicos acumulados durante esta crisis, mientras las autoridades mantienen la vigilancia epidemiológica sobre el establecimiento.





