El alcalde Cruz Pérez Cuéllar calificó como un acto de “mala fe” la denuncia presentada por el PAN por presunto nepotismo en el DIF Municipal, donde señalan a Rubí Enríquez, presidenta del organismo y esposa del edil, de beneficiar a familiares dentro de la estructura administrativa.
Pérez Cuéllar afirmó que la acusación es “totalmente improcedente” y aseguró que no existe ilegalidad alguna. Sin embargo, reconoció que revisará el tema para evitar que su familia sea sometida a un “golpeteo político innecesario”.
“Es muy lamentable que actúen con dolo. Saben perfectamente que su denuncia no procede. Es guerra sucia. No queremos exponer a Rubí a un desgaste inútil”, expresó.
El alcalde agregó que aún analizan cómo proceder, pues si bien no hay falta administrativa, sí existe un desgaste para su entorno familiar. “Lo estamos revisando y lo vamos a platicar con ella”, señaló.
La presidenta estatal del PAN, Daniela Álvarez, insistió en conferencia que existe un “esquema de corrupción e impunidad” en el DIF, al denunciar que familiares directos de Enríquez ocupan posiciones clave dentro del organismo.
Pérez Cuéllar concluyó que el ataque político será constante, pero aseguró que seguirá trabajando y “dando la cara” pese al clima de confrontación.






