Ciudad Juárez.- El cierre inesperado de las plantas relacionadas con First Brands Group dejó a más de mil trabajadores dependiendo de la constancia de no conciliación para avanzar con sus reclamos. La empresa rechazó cualquier acuerdo económico, lo que obligó a concluir el proceso administrativo sin avances.
Esta constancia se convirtió en la llave para presentar demandas ante el Tribunal Laboral. Con ella, los afectados podrán exigir indemnizaciones, salarios caídos, prestaciones y demás pagos pendientes que quedaron en el aire tras el cierre de operaciones.
Durante la semana, personal del Centro de Conciliación Laboral instaló módulos para atender a los exempleados. Entre quienes acudieron se encuentran operadores de BPI Brake Manufacturing, Hopkins Manufacturing y Centric Parts, maquiladoras que dejaron de funcionar después de la quiebra del corporativo en Estados Unidos.
Para algunos trabajadores, recibir el documento les dio un poco de claridad, aunque reconocen que todavía desconocen cuánto tiempo tomará el proceso judicial. Otros llegaron con carpetas completas de comprobantes y registros, preocupados por no perder ningún derecho en el camino.
La falta de acuerdos aceleró la movilización de grupos de empleados. Hubo protestas, reuniones improvisadas y múltiples solicitudes de orientación legal. Las mesas de atención se mantuvieron activas para ayudar a integrar expedientes y revisar documentación.
Especialistas en materia laboral advierten que los juicios podrían alargarse debido al alto número de casos y a la complejidad del cierre transfronterizo. Aun así, sostienen que acudir a tribunales es la única alternativa para recuperar lo que marca la ley.
Las familias afectadas enfrentan ahora un periodo incierto. Mientras avanzan los trámites, dependen en muchos casos de trabajos temporales o apoyo comunitario para sostenerse. La expectativa común es que el proceso legal, aunque lento, permita reparar el impacto económico que dejó la salida de la empresa.





