Sara Corrales atraviesa uno de los momentos más significativos de su vida. La actriz colombiana está en la recta final de su embarazo, una etapa que ha decidido vivir con plenitud y total enfoque en la llegada de su primera hija, a quien llamarán Mila. Esta pausa temporal en su carrera demuestra la importancia que le da a la maternidad y al proceso que está viviendo junto a su esposo.
Corrales y su marido, Damián Pasquini, han construido una relación sólida desde que se conocieron en México, país donde ambos residen y donde comenzó su historia de amor. La pareja inició su noviazgo apenas nueve días después de conocerse, lo que marcó el inicio de una conexión intensa y sincera entre ellos.
Después de varios meses de relación, Pasquini le propuso matrimonio en octubre de 2024 durante una cena familiar en Medellín, un momento que Corrales ha descrito como lleno de emoción y significado. La pareja consolidó su unión con una boda íntima en Medellín el 16 de agosto de 2025, un evento que reunió a familiares y amigos de Colombia, México y Argentina y que fue destacado por la emotividad de la celebración y los votos compartidos por ambos.
En medio de esta etapa personal tan especial, Sara ha compartido que se encuentra en el séptimo mes de embarazo, y que ella y Damián están dedicados a recibir los mayores datos posibles para enfrentar los retos que llegarán con su primogénita. “Estamos informándonos muy bien de todo, pues para tratar de tener toda la información posible para enfrentar todas las cosas hermosas que se nos vienen”, comentó con entusiasmo.
La actriz ha dejado claro que desea que su hija nazca en México y que la experiencia del parto sea lo más natural posible. Para ello, ella y su esposo han estudiado distintas opciones y se han preparado física y mentalmente para lograrlo. “Parto natural es la idea. Estamos trabajando día a día en poder lograr un parto natural”, explicó, destacando el compromiso familiar con ese objetivo.
Aunque Sara enfatiza su intención de tener un parto natural, también ha sido consciente y realista al aclarar que no está en contra de una cesárea si las circunstancias médicas así lo requieren. “No estoy peleada con la cesárea, si llegado el caso por X Y o Z, obviamente tenemos clarísimo que no vamos a arriesgar la vida de nuestra hija”, afirmó, mostrando madurez y prioridad por la seguridad de su bebé.
En cuanto a las tendencias actuales, como los partos en casa que muchas celebridades han optado por realizar, Corrales compartió su postura: prefiere un parto hospitalario respetado y humanizado, con todos los protocolos necesarios para que sea una experiencia plena y segura para ella y para Mila. “En un hospital, pero respetando todas las medidas necesarias… que sea lo más natural y bello posible”, subrayó.
Así, Sara Corrales se prepara para uno de los momentos más importantes de su vida, acompañada por su esposo Damián Pasquini y con la expectativa de recibir a su hija Mila con todo el amor y la preparación que este nuevo capítulo merece. (En Blanco y Negro).




