Ciudad Juárez.- El Frente Amplio Ambiental del Desierto de Chihuahua expresó su rechazo al trazo propuesto del Gasoducto Sierra Madre, al señalar que atraviesa la planicie aluvial del sistema Conejos–Médanos–Palomas, considerada una de las zonas hidrogeológicamente más sensibles del norte del estado.
De acuerdo con la ManifestaciĂłn de Impacto Ambiental (MIA) del gasoducto Samalayuca–Sásabe, el acuĂfero en esa regiĂłn está conformado por sedimentos granulares altamente permeables, con niveles freáticos someros y áreas de descarga por evaporaciĂłn. Estas caracterĂsticas lo vuelven especialmente vulnerable a excavaciones, compactaciĂłn de suelos y riesgos de contaminaciĂłn.
El trazo del proyecto cruza una planicie donde existen numerosos pozos y campos agrĂcolas en operaciĂłn, lo que evidencia que el agua subterránea se encuentra activa y en explotaciĂłn. Especialistas advierten que obras lineales como la apertura de zanjas podrĂan interceptar el flujo subterráneo, modificar procesos de recarga e incrementar la evaporaciĂłn.

“El problema no es solo un posible accidente; la sola instalaciĂłn puede alterar el equilibrio hĂdrico del valle”, señalĂł la organizaciĂłn, al subrayar que la regiĂłn enfrenta una sequĂa prolongada.
Ante este escenario, el Frente exigió estudios hidrogeológicos a escala de cuenca, modelaciones de flujo subterráneo que evalúen impactos acumulativos, transparencia en las medidas de mitigación y una consulta ciudadana amplia.
La organización concluyó que el derecho humano al agua debe colocarse por encima de intereses energéticos, al tratarse de un sistema del que dependen comunidades rurales y actividades productivas.





