JAVIER CORRAL, en el papel de Javier Corral, desesperado por ser visto como una posibilidad de asumir mayores liderazgos en el SENADO MORENISTA, sabedor de que no es precisamente un perfil al que los duros del partido MORENA consideren confiable, ha lanzado foros simulando ser académicos e intelectuales para “estudiar” la figura de JUECES SIN ROSTRO, que vayan a resolver asuntos principalmente de crimen organizado, y por otro lado emitir críticas a la elección de jueces de 2025.
En este espacio no vamos a calificar las conveniencias o inconveniencias de la figura de jueces sin rostro por ahora. Lo evidente es que JAVIER CORRAL utiliza como punto de partida para su análisis que debe revisarse con seriedad a los jueces electos en 2025, en ejercicio en el país a partir del primero de septiembre de ese año, bajo el sistema de designación mediante voto directo de los ciudadanos.
Se coloca JAVIER CORRAL como aparente crítico con calidad moral para cuestionar la elección de jueces de 2025, pero lo hace de manera extemporánea y con otros fines, según este escribidor. Claramente, los estrategas de MORENA ya vieron que serán estos jueces, magistrados, diputados locales y federales, alcaldes y gobernadores en 17 estados los que serán votados en 2027, lo que puede generar una soberana confusión en el electorado. Decimos soberana porque la confusión recaerá en el “pueblo sabio”, que, contaminado con un eventual ejercicio negligente de los jueces de 2025, podría arrastrar a todos los contendientes, con la posibilidad de que MORENA enfrente dificultades para refrendar gobiernos estatales y mayorías en el Congreso federal.
Desde ahora —al estilo de JAVIER CORRAL— se intenta cargar la culpa de una eventual mala gestión de los nuevos juzgadores a que, según él, los gobernadores influyeron en la selección de jueces por listados, cuando los jueces federales, magistrados de circuito y colegiados, e incluso la Corte, fueron determinados bajo el modelo de tómbolas o listados desde la PRESIDENCIA. Lo que ha resultado es una curva de aprendizaje pronunciada en todos los niveles y la inexperiencia de los nuevos jueces, lo cual afecta la administración de justicia.
Entonces, ¿qué quiere JAVIER CORRAL como operador de MORENA, ahora acompañado incluso de sectores del PRI? ¿Reventar la obligación de renovar la mitad de los juzgadores en 2027, como ellos mismos aprobaron, porque ahora no conviene a sus intereses políticos? La administración de justicia y los ciudadanos parecen quedar en segundo plano. Como ejemplo, no han expresado comentario alguno sobre la exoneración realizada por un Juez de Distrito con sede en Juárez respecto a un individuo cuya irresponsabilidad afectó a 370 familias en el Crematorio Plenitud. El ejemplo ilustra el desinterés real frente a la actuación judicial; el debate se usa como pretexto para la politiquería.
La conclusión es que, por el afán de protagonismo del SENADOR CORRAL y obedeciendo a una estrategia política, podría retrasarse aún más el fortalecimiento de un sistema novedoso de designación de jueces por elección ciudadana. Si se cumple la elección de 2027 como está diseñada, a partir de la experiencia y críticas razonadas, ahora sí los ciudadanos podrían vigilar mejor que se elija a perfiles sólidos y no mediante tómbolas o listados manoseados. Por otro lado, no parece momento de discutir la figura de jueces sin rostro, que, escudados en el anonimato, además de la posible inexperiencia, enfrentarían la imposibilidad de mantener en secreto a los demás intervinientes, como ministerios públicos o jueces de revisión, por mencionar una problemática.
LOS DAMNIFICADOS DEL OBRADORISMO
En el sexto piso de la avenida Universidad 1200, colonia Xoco, en la Ciudad de México, se encuentra la DIRECCIÓN GENERAL DE MATERIALES EDUCATIVOS de la SEP. Hasta el viernes 13, bajo instrucciones del Órgano Interno de Control de la misma SEP, se informó a MARX ARRIAGA que la titularidad de dicha dirección pasaría a formar parte del Servicio Profesional de Carrera de la burocracia y, en consecuencia, lo más probable es que la plaza sea concursada públicamente mediante convocatoria. Quedaba, por tanto, cesante con efectos inmediatos. Hubo gritos, aspavientos y victimización del exfuncionario. Hasta ahí parecía un asunto relacionado con un cambio en la política de designación unipersonal del superior jerárquico.
Sin embargo, la realidad es que el DOCTOR MARX ARRIAGA NAVARRO fue separado de la SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA en medio de cuestionamientos por su criterio y estilo. En la elaboración de los libros de texto para educación básica se introdujeron temas ideológicos considerados sensibles para la cultura mexicana, partiendo —según críticos— de una visión ideológica radical. Esto generó oposición a los textos y controversia en diversas esferas gubernamentales, lo que derivó en su remoción.
Ahora, en su papel de víctima, el exfuncionario no solo reivindica su pertenencia al proyecto de la llamada transformación encabezada por LÓPEZ OBRADOR, sino que además no ha dejado sus oficinas en la SEP, que encabeza MARIO DELGADO. El episodio deja mal parado al secretario y genera un precedente incómodo para la PRESIDENTA DE LA REPÚBLICA, pese a que la determinación fue tomada.
En el corolario de este conflicto, quien podría verse salpicada es la UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CIUDAD JUÁREZ, donde MARX ARRIAGA NAVARRO es investigador. En entrevista con José Cárdenas afirmó que “siempre quedará Ciudad Juárez” y que Chihuahua lo necesita. La pregunta final de este escribidor es clara: ¿para qué?





