Ahora resulta que el director de Limpia del municipio, Gibrán Solís Kanan, de pronto recordó cuáles eran sus obligaciones. De manera súpita menciona, dice y ordena, en su calidad de empleado del municipio, que todos los eventos que se vayan a realizar en la Plaza de la Mexicanidad en Juárez deberán contar con permiso municipal por aquello del cochinero. Claro que debe considerarse tal exigencia, pero hoy sería bueno que le preguntara a su jefe, el encargado de concesionar tan importante espacio público, Cruz Pérez Cuéllar, por qué y cómo en varias ocasiones durante el año ha concesionado, rentado —o no sabemos a qué título— prestado la famosa X como emborrachaduría, espectáculos públicos privados y negociazo para empresas en el ramo de vinos y licores. Claro que no le ha importado el asunto de la limpieza posterior a cargo del municipio. ¿Será por las carretadas de dinero que pagan los beneficiarios? Seguramente que no.
LOERA SE LANZA A LA ALCALDÍA DE JUÁREZ
“Soy más útil al movimiento de la Cuarta Transformación compitiendo por la alcaldía de Juárez”, manifestó Juan Carlos Loera de la Rosa, senador actualmente del partido Morena. Tal mención la hizo en un desayuno con profesionistas al que fue convocado ayer, invitado por varios militantes que estarán dispuestos a acompañarlo. Resulta relevante su posible participación en la contienda por el Municipio de Juárez cuando han surgido dentro del mismo Morena varios suspirantes a tales afanes. Por Morena podemos contar también con posibles aspirantes como Andrea Chávez, Mayra Chávez, Daniel Murguía y hasta Alejandro Pérez Cuéllar. Falta ver a quiénes les permitan entrar a la famosa encuesta para designar candidato. Va a estar difícil para algunos, porque al ser Juan Carlos Loera de los fundadores y conocido por los ciudadanos, la tiene avanzada; dicen que “los de adelante corren mucho”.
ARRIAGA POR SCHERER
Parece que el régimen morenista encontró la fórmula para evitar que el libro de Julio Scherer deje de comentarse, ya que involucra a muchos actores políticos de Morena en actos delincuenciales y tráfico de influencias que ensucian seriamente la fama pública de algunos miembros del gobierno. Así que la circunstancia hace al ladrón: el asunto de la destitución de Arriaga sería el vehículo. Va a ser fulminado de la vida pública el libro mediante un chisme con visos de verdad, como es el caso de la destitución de Marx Arriaga de la Secretaría de Educación Pública, de la que solo se habla.
Así que Marx se ha atrincherado en las oficinas de avenida Universidad, en la colonia Xoco, en la Ciudad de México, sirviendo el evento como una fenomenal “caja china” que ya va para cuatro días, y que seguramente será aprovechado por uno de los involucrados, principalmente por Jesús Ramírez Cuevas, quien es experto en fabricar ese tipo de distractores de la atención de los medios y ciudadanos. Así que del libro de Julio Scherer, ni quien se acuerde.





