Una corte de Corea del Sur sentenció a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk Yeol tras hallarlo culpable de encabezar una insurrección al declarar la ley marcial en diciembre de 2024. Durante la lectura del fallo, el juez Ji Gwi-yeon subrayó la gravedad de las acciones del exmandatario y su evidente falta de arrepentimiento ante el impacto social provocado.
Yoon fue señalado por enviar fuerzas militares con el objetivo de silenciar a la oposición, lo que derivó en cargos por insurrección y otros delitos graves contra el orden democrático.
La sentencia también alcanzó a figuras clave de su administración, como el exministro de Defensa, Kim Yong-hyun, quien fue condenado a 30 años de prisión por su participación en los hechos. El intento de golpe institucional apenas se sostuvo durante seis horas antes de que la ley marcial fuera levantada, tiempo suficiente para generar una crisis política sin precedentes en la nación asiática.
Las autoridades judiciales determinaron que el despliegue de tropas en el Parlamento constituyó una violación directa a la constitución y un ataque a la soberanía popular.
A pesar de la contundencia del fallo, Yoon Suk Yeol ha mantenido una postura defensiva sobre sus decisiones pasadas. El expresidente argumentó ante el tribunal que sus acciones eran necesarias para restaurar el orden público frente a lo que describió como una dictadura legislativa por parte de sus opositores. Sin embargo, el tribunal desestimó estas justificaciones, enfatizando que el uso del ejército para intervenir en procesos políticos internos es inaceptable en un Estado de derecho moderno.
Este juicio marca un precedente histórico en Corea del Sur sobre la responsabilidad de los altos mandos ante el abuso de poder y el uso de estados de excepción. El proceso legal se desarrolló bajo una intensa vigilancia social, dado que la breve declaración de ley marcial en 2024 había despertado temores sobre un retroceso autoritario en el país. Con la resolución de esta sentencia, el poder judicial surcoreano busca cerrar uno de los capítulos más convulsos de su historia política reciente.





