La Cámara de Diputados dio un paso decisivo este lunes 23 de febrero de 2026 al avalar, en comisiones unidas, la iniciativa para reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales. La propuesta, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, recibió el respaldo unánime de los 61 legisladores presentes en las comisiones de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social.
A continuación, los puntos clave del dictamen aprobado:
Calendario de implementación paulatina
La reforma no entrará en vigor de forma inmediata, sino que seguirá un régimen transitorio diseñado para alcanzar la meta en el año 2030 sin afectar sueldos ni prestaciones:
- 2026: Se mantienen las 48 horas actuales.
- 2027: La jornada baja a 46 horas.
- 2028: Se reduce a 44 horas.
- 2029: Disminuye a 42 horas.
- 2030: Se alcanza formalmente la jornada de 40 horas.
Pago de horas extra y restricciones
El nuevo marco legal establece reglas estrictas para el tiempo excedente y la protección de menores: - Pago adicional: Las horas extraordinarias se pagarán con un 100% adicional.
- Límite semanal: El tiempo extra no podrá exceder las 12 horas a la semana, con un máximo de cuatro horas diarias distribuidas en cuatro días.
- Sanción por exceso: Si se rebasa el límite de 12 horas, el empleador deberá pagar un 200% adicional.
- Menores de edad: Se prohíbe estrictamente que menores de 18 años trabajen tiempo extraordinario.
Posturas políticas y vigilancia
Aunque la aprobación fue unánime, el debate se centró en la operatividad de la reforma: - Días de descanso: El proyecto establece un día de descanso por cada seis laborados con salario íntegro, aunque la oposición (PAN, PRI y MC) insiste en que se expliciten los dos días de descanso obligatorios.
- Plataforma digital: El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, anunció la creación de una herramienta digital para supervisar que las empresas cumplan con la nueva disposición.
- Ajuste por sector: El oficialismo defendió la gradualidad como una medida necesaria para permitir ajustes específicos por sector productivo y evitar impactos negativos en la productividad.
El dictamen pasará ahora al Pleno de la Cámara de Diputados, donde se discutirán las reservas y adiciones particulares presentadas por los diferentes grupos parlamentarios.




