H. Cd. de Chihuahua, Chih.– El gobierno del presidente Donald Trump ha intensificado una campaña de presión, reprimendas y amenazas abiertas contra los medios de comunicación, exigiéndoles una cobertura de la guerra en Medio Oriente alineada con la narrativa oficial. El mandatario ha arremetido en redes sociales contra lo que denomina “medios corruptos” y “antipatrióticos”, acusándolos de exagerar los daños causados por ataques iraníes y de ignorar el desempeño del Ejército estadounidense.+1
La tensión alcanzó un punto crítico con la intervención de Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), quien advirtió a las emisoras que podrían perder sus licencias de transmisión si no corrigen el rumbo frente a lo que llamó “noticias falsas”. Carr sugirió que las renovaciones de licencias son la oportunidad para que los medios operen en el “interés público”, una postura que abogados constitucionalistas han calificado como una amenaza directa a la Primera Enmienda. Aunque la FCC no regula directamente a las cadenas de cable ni a los periódicos, su autoridad sobre las estaciones afiliadas locales representa una herramienta de intimidación sin precedentes.+1
Hostilidad y nuevas reglas de cobertura
- Incidente en el Air Force One: El pasado domingo 15 de marzo, Trump confrontó a la reportera de ABC News, Mariam Khan, calificando a su organización como “la más corrupta del planeta” tras ser cuestionado sobre el uso de imágenes de militares caídos en mensajes de recaudación de fondos.
- Restricciones en el Pentágono: El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha expulsado a diversos medios tradicionales de sus espacios habituales y ha prohibido la entrada de fotógrafos a conferencias de prensa. Hegseth instó a una “prensa patriótica” a adoptar titulares favorables al gobierno, atacando específicamente a CNN por sus reportes sobre la falta de preparación ante ataques al suministro petrolero.+1
- Respuesta de los medios: Mark Thompson, director ejecutivo de CNN, defendió la labor de la cadena asegurando que “ninguna cantidad de insultos y amenazas políticas” cambiará su compromiso con la verdad. Por su parte, expertos como Floyd Abrams señalan que una cobertura crítica de la guerra es, precisamente, el tipo de trabajo de interés público que protege la Constitución.
A pesar del clima de hostilidad y el acceso limitado a la información oficial, periodistas y corresponsales han reafirmado su compromiso con el escrutinio del poder, mientras que voces aliadas al gobierno, como en el programa Fox & Friends, sostienen que todas las cadenas deberían sumarse a la “lucha a favor de Estados Unidos”.
(En Blanco y Negro)




