H. Cd. de Chihuahua.- Tecnología millonaria… y el baño sigue siendo problema en el espacio.
La misión Artemis II volvió a evidenciar uno de los retos más incómodos del espacio: ir al baño. La NASA confirmó que el inodoro de la nave Orión ya funciona nuevamente, tras fallas que obligaron a suspender su uso, pese a tratarse de un sistema valuado en millones de dólares.
En condiciones de microgravedad, los desechos no se desplazan de forma natural, por lo que todo depende de sistemas de succión, ventilación y contenedores herméticos. Cuando estos fallan, pueden generarse olores, riesgos sanitarios e incluso afectar el estado anímico de la tripulación, lo que demuestra que este sigue siendo un punto crítico en las misiones espaciales.
Aunque la tecnología ha avanzado desde las primeras misiones, donde se usaban métodos rudimentarios, el problema persiste. La NASA ha advertido que una mala gestión de residuos puede provocar complicaciones de salud como infecciones o cálculos renales, lo que vuelve indispensable contar con sistemas confiables, especialmente en futuras misiones de larga duración hacia la Luna o Marte. (En Blanco y Negro).





