H. Cd. de Chihuahua.- Alimentos suben más que la inflación y presionan a familias mexicanas.
Los datos del INEGI revelan que en marzo de 2026 una persona necesita al menos 2,571 pesos mensuales en zonas urbanas y 1,940 en áreas rurales para cubrir únicamente la alimentación básica. Al incluir gastos como transporte, salud y vivienda, la cifra se eleva a 4,940 pesos en la ciudad y 3,553 en el campo, marcando el umbral mínimo para no caer en pobreza extrema.
Uno de los principales factores del encarecimiento es el jitomate, cuyo precio aumentó 126.3% anual, convirtiéndose en el producto con mayor impacto en la canasta básica. En paralelo, los alimentos en general suben más rápido que la inflación —que fue de 4.6%—, alcanzando incrementos de hasta 8.1% en zonas urbanas, lo que afecta principalmente a los hogares con menores ingresos.
Además, otros gastos como transporte, educación y consumo fuera del hogar también presionan el bolsillo. Estas cifras funcionan como referencia oficial para medir la pobreza en México y evidencian cómo el costo de vida sigue aumentando por encima del ritmo general de la economía. (En Blanco y Negro).





