H. Cd de Chihuahua.- La Organización de las Naciones Unidas advirtió que más de 30 millones de personas podrían caer nuevamente en la pobreza debido a las consecuencias del conflicto en Irán. Según Alexander De Croo, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, factores como la interrupción del suministro de combustible y fertilizantes están afectando gravemente a los agricultores en plena temporada de siembra.
La escasez de fertilizantes, agravada por las tensiones en el estrecho de Ormuz, ya ha reducido la productividad agrícola y podría impactar negativamente en las cosechas a finales de año. Además, se prevé un aumento significativo de la inseguridad alimentaria en los próximos meses, junto con otros efectos como la falta de energía y la disminución de las remesas.
Organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Programa Mundial de Alimentos han alertado que la guerra también provocará un alza en los precios de los alimentos, afectando principalmente a las poblaciones más vulnerables. La crisis ya ha impactado la economía global y está dificultando la respuesta humanitaria en regiones como Sudán, Gaza y Ucrania, donde los recursos resultan insuficientes frente al aumento de necesidades.





