La entrega de nuevas aulas en la Secundaria General No. 15 no resuelve por completo la necesidad de espacios en el plantel, donde aún faltan salones y mobiliario para atender a una población de más de mil 600 estudiantes.
Durante la inauguración, el director general del Instituto Chihuahuense de Infraestructura Física Educativa (Ichife), Iván Ortega, informó que se habilitaron dos aulas y un área de escaleras con una inversión cercana a los 3 millones de pesos, como parte de una serie de obras en planteles de la ciudad.
“Es una de las escuelas que más se ha visto beneficiada, con una inversión aproximada de 10 millones de pesos en distintas etapas”, señaló.
Explicó que estas acciones responden al crecimiento en la matrícula escolar, por lo que la mayoría de las obras que se realizan actualmente en el estado están enfocadas en la ampliación de salones.
Sin embargo, al interior del plantel, la necesidad de infraestructura persiste. La directora de la Secundaria General No. 15, Flor de los Ángeles Meza, indicó que actualmente atienden a cerca de mil 650 alumnos distribuidos en ambos turnos, lo que ha obligado al uso de aulas móviles.
“Es un trabajo que beneficia principalmente a los estudiantes, pero todavía es muy necesario contar con más espacios”, expresó.
Detalló que la construcción de aulas se ha realizado por etapas, sumando hasta ahora seis salones nuevos, aunque aún falta un aula adicional y un espacio destinado a tecnología.
“Las aulas móviles han dado servicio, pero no se comparan con la infraestructura adecuada que debería tener la escuela”, comentó.
Además del rezago en espacios, la directora señaló que el plantel no cuenta con suficientes butacas para equipar los nuevos salones, ya que el número entregado no corresponde con la cantidad de alumnos por grupo.
“Nos entregaron 60 butacas en un inicio y después 90 más, pero cada grupo es de alrededor de 45 alumnos, entonces todavía nos hacen falta”, explicó.
Ante esta situación, dijo que ya se inició una solicitud formal para gestionar el mobiliario restante.
A pesar de las limitaciones, Meza aseguró que ningún estudiante se queda sin lugar en la escuela, incluso durante el ciclo escolar, debido a la constante llegada de familias a la ciudad.
“Nunca se quedan fuera; al contrario, seguimos recibiendo alumnos porque hay mucha población migrante que llega y se integra”, señaló.




