Ginebra.- Un informe presentado en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra concluye que el mundo no está mejor preparado frente a futuras pandemias y, en algunos aspectos, incluso ha retrocedido desde la crisis de la COVID-19. El análisis, elaborado por un grupo de expertos en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS), advierte que persisten importantes debilidades en la capacidad global de respuesta sanitaria.
El documento señala que indicadores clave como el acceso equitativo a vacunas, diagnósticos y tratamientos han empeorado, mientras que el contexto internacional es hoy más frágil debido a la fragmentación política, el endeudamiento de los países y la reducción de inversiones en salud pública. También advierte que los brotes de enfermedades infecciosas son cada vez más frecuentes y con mayor impacto económico y social.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llamó a fortalecer la cooperación internacional mediante un nuevo acuerdo global sobre pandemias, sistemas de vigilancia más sólidos y financiamiento estable. Subrayó que la falta de preparación actual representa un riesgo significativo ante la posibilidad de nuevas emergencias sanitarias globales.





