H. Cd. de Chihuahua.- León XIV alerta sobre nuevas “esclavitudes” tecnológicas.
El Papa León XIV recurrió a una frase del escritor británico J.R.R. Tolkien para reflexionar sobre los riesgos y responsabilidades de la humanidad frente al avance de la inteligencia artificial, durante la presentación de su nueva encíclica Magnifica Humanitas (“Magnífica Humanidad”) en el Vaticano.
En el documento, el pontífice citó un fragmento de El Señor de los Anillos para llamar a actuar con responsabilidad frente a los desafíos tecnológicos actuales.
“No nos corresponde dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nosotros para el socorro de los años en que vivimos”, señala el texto citado por León XIV, quien utilizó las palabras de Tolkien para reforzar su mensaje sobre ética, prudencia y responsabilidad humana.
La encíclica fue presentada este lunes en una ceremonia poco habitual, ya que el propio Papa encabezó personalmente el acto acompañado de líderes religiosos, teólogos y especialistas en inteligencia artificial, entre ellos Christopher Olah, cofundador de la empresa Anthropic.
Durante el documento, León XIV advirtió que la inteligencia artificial no es “intrínsecamente malvada”, pero tampoco es neutral, pues refleja las intenciones y decisiones de quienes la desarrollan, financian y utilizan.
El Papa expresó preocupación por la concentración del poder tecnológico en pocas manos, señalando que pequeños grupos con acceso a datos y recursos pueden influir en la economía, la política y la información global, generando desigualdad y nuevas formas de dependencia.
Además, alertó sobre el riesgo de que las personas pierdan la capacidad de relacionarse entre sí debido al uso excesivo de agentes de inteligencia artificial, así como la posibilidad de que las máquinas sustituyan el juicio humano y la creatividad.
León XIV también pidió establecer regulaciones internacionales sólidas para supervisar el desarrollo de la IA y limitar su uso militar, insistiendo en que las decisiones sobre acciones letales nunca deben quedar completamente en manos de sistemas automatizados.
El pontífice llamó incluso a “desarmar” la inteligencia artificial, no solo en el ámbito bélico, sino también frente a la competencia económica y tecnológica que, afirmó, podría poner en riesgo la dignidad humana y aumentar la explotación laboral y ambiental.
“Llamar a la prudencia no significa oponerse al progreso, sino actuar con responsabilidad hacia la familia humana”, concluyó el Papa. (En Blanco y Negro).




