CDMX.- La asistencia de José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, a un exclusivo evento de la Fórmula 1 volvió a colocar en el centro de la discusión pública el discurso de austeridad promovido por la llamada Cuarta Transformación. En el encuentro también estuvieron presentes Eneyda Rocha Ruiz, hija del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y su esposo, Jorge Antonio Cano Félix.
Tras difundirse imágenes y reportes sobre su presencia en áreas VIP del evento, los involucrados señalaron que su acceso fue mediante cortesías sin costo. No obstante, la explicación no evitó críticas en redes sociales y entre actores políticos, quienes cuestionaron la congruencia entre el discurso de austeridad y la participación en eventos asociados con altos niveles de exclusividad.
La polémica se intensificó debido a que, recientemente, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) habría aplicado medidas precautorias relacionadas con cuentas bancarias de integrantes del círculo familiar de Rocha Moya, en el marco de investigaciones y reportes financieros vinculados a indagatorias realizadas por autoridades estadounidenses. Dichas investigaciones incluyen señalamientos sobre presuntos vínculos con actividades ilícitas, aunque hasta el momento no se han dado a conocer resoluciones judiciales definitivas sobre estos casos.
Mientras continúan las investigaciones y el intercambio de posicionamientos políticos, el episodio ha reavivado el debate sobre la transparencia, la rendición de cuentas y la congruencia entre los principios promovidos por diversos actores políticos y el estilo de vida que proyectan sus familiares cercanos. (En Blanco y Negro)





