Este martes 30 de junio de 2026 se registró una intensa actividad sísmica en el noroeste de México, donde dos movimientos telúricos alertaron a la población en distintas regiones. El primero de ellos ocurrió en Durango con una magnitud preliminar de 5.3, generando percepción del temblor en varias zonas del estado y activando los protocolos de protección civil de manera preventiva.
Minutos después, el Servicio Sismológico Nacional reportó un segundo sismo de mayor intensidad, con magnitud de 6.1 y epicentro localizado al suroeste de Guasave, Sinaloa. Este evento fue sentido en distintas localidades del estado y también en regiones cercanas, lo que provocó preocupación entre los habitantes, aunque hasta el momento no se han confirmado daños graves ni personas lesionadas.
Las autoridades mantienen el monitoreo constante de la actividad sísmica en la región del Pacífico mexicano, debido a que esta zona es una de las más activas del país. Protección Civil exhortó a la población a mantenerse informada a través de fuentes oficiales y a seguir las recomendaciones de seguridad ante posibles réplicas.





