La muerte del tigre de Bengala Kenzo, ocurrida tras un operativo para capturarlo luego de escapar de un refugio en Tepetlaoxtoc, puso bajo la lupa el manejo de animales silvestres en el Estado de México. El caso no solo derivó en la clausura temporal del centro Animal Experience y el aseguramiento de varios ejemplares, sino que también evidenció problemas como el deficiente confinamiento de especies exóticas, la falta de supervisión y las irregularidades detectadas por las autoridades.
La investigación revela que, desde 2020, al menos cinco incidentes relacionados con fauna silvestre han generado alarma en distintos municipios mexiquenses. Entre ellos destacan el escape de un león en Ocoyoacac, el hallazgo de un cachorro de león deambulando por calles de Xonacatlán, un avestruz que recorrió el centro de Tepotzotlán y diversos aseguramientos de animales mantenidos en condiciones irregulares. Estos hechos han puesto en evidencia los riesgos que representa el manejo inadecuado de especies exóticas tanto para la población como para los propios animales.
Especialistas advierten que detrás de estos episodios existen factores como el comercio legal e ilegal de fauna, la reducción de recursos para la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la escasa capacitación de los cuerpos de primera respuesta para atender emergencias con animales silvestres. El caso de Kenzo reavivó el debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia, mejorar los protocolos de rescate y garantizar que los refugios cumplan con las condiciones necesarias para evitar nuevas tragedias.




