México.- El uso excesivo de celulares, tabletas y otras pantallas representa uno de los principales desafíos para las escuelas, debido a que puede afectar la concentración, el pensamiento profundo y el rendimiento de los estudiantes. Durante la Mañanera, la pedagoga e investigadora Yareni Domínguez Delgado señaló que la inmediatez digital ha cambiado la forma de aprender y ha reducido la tolerancia a la frustración, por lo que consideró necesario recuperar en las aulas espacios de atención, reflexión, convivencia y pensamiento crítico.
La especialista explicó que el reto educativo no consiste únicamente en limitar el uso de dispositivos, sino en enseñar a los alumnos a utilizarlos de manera responsable. Destacó la importancia de desarrollar habilidades para identificar desinformación y sesgos de los algoritmos, además de fortalecer los vínculos humanos dentro de las escuelas para evitar que la tecnología sustituya la interacción y el diálogo entre estudiantes y docentes.
Por su parte, la maestra Sandra Ortega Rivero advirtió que la sobreexposición a las pantallas puede provocar cansancio, falta de concentración y un menor desempeño escolar. Ante este escenario, planteó una responsabilidad compartida entre alumnos, maestros y familias para establecer un uso equilibrado de la tecnología, fortalecer la convivencia y generar acuerdos dentro de las comunidades escolares que permitan a los estudiantes aprender, dialogar y desarrollar su pensamiento crítico.





