H. Cd. Chihuahua.-Un nuevo hallazgo arqueológico en Yucatán está ayudando a conocer una parte de la civilización maya que durante mucho tiempo quedó fuera de los grandes relatos históricos. Se trata de K’oxol Ja’ II, un asentamiento localizado durante los trabajos de salvamento arqueológico relacionados con la construcción de la Terminal Multimodal de Progreso, vinculada al proyecto del Tren Maya de Carga. El sitio no cuenta con grandes pirámides ni palacios, pero precisamente por eso resulta importante: sus vestigios permiten acercarse a la vida cotidiana de las familias que no pertenecían a las élites.
El asentamiento ocupa aproximadamente 2 mil 257 metros cuadrados y está integrado por 21 estructuras y elementos naturales asociados. Los investigadores estiman que tuvo ocupación desde alrededor del 400 a.C. hasta el 900 d.C., principalmente como un espacio habitacional. Entre los elementos más llamativos se encuentra un cenote en cuyo acceso fueron identificados restos de una construcción que pudo haber servido para facilitar y controlar el uso del agua, mientras que también fueron encontradas dos ofrendas relacionadas con la construcción de viviendas, además de materiales cerámicos y de piedra que continúan bajo análisis.
El INAH destacó que la importancia de K’oxol Ja’ II está en que permite conocer mejor a “esos otros mayas”, es decir, a las comunidades que no dejaron enormes monumentos, pero que fueron fundamentales para el desarrollo de esta civilización. Las estructuras fueron limpiadas, intervenidas para su conservación y protegidas en el propio lugar donde fueron descubiertas, con un área especial destinada a preservar el asentamiento para futuras investigaciones. El hallazgo abre así una nueva ventana para entender cómo se organizaban, vivían y aprovechaban los recursos naturales los antiguos habitantes de la región.(En Blanco y Negro)





