H. Cd. de Chihuahua.- China atraviesa un periodo prolongado de deflación, caracterizado por una disminución generalizada de los precios, situación que podría representar un problema para su economía y generar repercusiones en otros mercados. La economista principal de Bankaool, Aranxa Sánchez, explicó que la combinación de precios a la baja, una elevada capacidad de producción y un consumo interno debilitado está provocando que una gran cantidad de mercancías no encuentre compradores suficientes.
La especialista señaló que este escenario puede llevar a las empresas a reducir todavía más sus precios para colocar sus productos, mientras los bajos salarios limitan el poder de compra de la población. La acumulación de mercancías también aumenta la presión sobre las exportaciones chinas, lo que podría intensificar las tensiones comerciales con otros países. En este contexto, Estados Unidos mantiene bajo vigilancia las rutas de exportación provenientes de Asia y el posible uso de terceros países para evadir aranceles, mientras México forma parte de las cadenas de proveeduría señaladas en ese debate.
Sánchez aclaró que México se encuentra lejos de experimentar una situación similar a la de China, aunque consideró necesario fortalecer el consumo interno y el poder adquisitivo. Explicó que medidas como el incremento al salario mínimo han contribuido a impulsar parte de la demanda, pero señaló que todavía es necesario atraer mayor inversión directa para generar empleos y fortalecer la capacidad de consumo de los mexicanos. De acuerdo con la economista, mantener una demanda interna sólida será clave para evitar que la debilidad económica termine afectando la oferta y el crecimiento del país.
(En Blanco y Negro)





