Tennessee, EU.- La ejecución de Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a muerte en Tennessee, terminó de manera inesperada luego de que sobreviviera a dos dosis de pentobarbital. Sus abogados informaron que Pike permanece con vida y recibe “tratamiento para salvar su vida” en un hospital, aunque todavía no se conoce su pronóstico. La defensa sostuvo que las complicaciones durante el procedimiento eran previsibles debido a la trombocitosis que padece, una condición que puede dificultar el acceso a las venas y la administración del medicamento. Según el abogado Randy Spivey, el equipo encargado de la ejecución tardó cerca de una hora en colocar una vía y utilizó al menos siete agujas en el brazo izquierdo.
El caso provocó que el gobernador de Tennessee, Bill Lee, anunciara una pausa temporal de las ejecuciones mientras se investiga lo ocurrido. El propio Departamento de Corrección reconoció que el protocolo vigente no contempla qué hacer cuando un condenado sobrevive a las dos dosis previstas. La defensa también cuestionó el uso del pentobarbital y el secretismo alrededor de los medicamentos y del personal encargado de las ejecuciones. El episodio se suma a otro procedimiento fallido ocurrido en Tennessee en mayo, cuando tampoco pudieron encontrar una vena para ejecutar a Tony Carruthers. De acuerdo con el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, 246 personas han sido ejecutadas en Estados Unidos entre octubre de 2016 y octubre de 2026. (En Blanco y Negro)




