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19 de octubre 2026
2:44 pm

Dirección: Héctor Javier Mendoza Zubiate

JÁUREGUI: DEL CUARTO DE MÁQUINAS AL CUARTO DE LOS TRANCAZOS

  • El sábado amaneció con servicio a domicilio
  • El panismo se reunió… para mentarse la unidad
  • Llegó la FGR y se acabó el pleito de sobremesa
  • El juez no puso el candado que algunos ya daban por comprado
  • Bonilla: mucho cuidado con estrenar una candidatura hipotecada

EL SÁBADO AMANECIÓ CON SERVICIO A DOMICILIO

En Chihuahua ya ni el sábado se respeta. Antes uno amanecía pensando en los burritos, el menudo y la vuelta al mandado. Ahora, si fue fiscal y se peleó con quien manda, conviene asomarse primero por la ventana.

A CÉSAR JÁUREGUI MORENO lo detuvieron la mañana del sábado 17 de octubre elementos de la misma Fiscalía que encabezó. La captura llegó después de que MARU CAMPOS lo señalara por haber actuado sin informarle y advirtiera que aquello no podía perdonarse. La secuencia está documentada; que la advertencia haya sido una instrucción judicial es otra cosa que tendría que probarse. Pero, políticamente, vaya manera de ponerle signos de admiración al discurso.

Durante años, JÁUREGUI fue maestro, hombre de confianza, operador y compañero de proyecto, pero ahora aparece en el expediente de los problemas. Qué bonita es la familia política: mientras acomodas las sillas, eres indispensable; cuando preguntas quién se va a sentar en ellas, te piden que calles y empiezan a revisar si tienes antecedentes.

El mensaje para la tropa quedó de colección: aquí cabemos todos, siempre y cuando nadie se acomode donde ya apartaron lugar con una bolsa.

EL PANISMO SE REUNIÓ… PARA MENTARSE LA UNIDAD

La detención sacó a simpatizantes y figuras del panismo capitalino a defender al exfiscal. El cuasi fundador del PAN en Chihuahua, GUILLERMO LUJÁN PEÑA; el exalcalde JUAN BLANCO; los regidores FÉLIX MARTÍNEZ e ISAAC DÍAZ cuestionaron la actuación estatal. ROBERTO “EL PONY” LARA expresó su rechazo y recordó el antecedente de JUAN BLANCO. En los alrededores del Tribunal también hubo muestras de respaldo a JÁUREGUI, con decenas de seguidores y simpatizantes.

Total, la reunión de unidad salió con ambiente de divorcio y discusión por la vajilla.

El problema para Palacio no consiste solamente en cuántos llegaron a protestar; consiste en cuántos panistas, desde su casa, pudieron pensar: “Si así terminaron con César, a nosotros nos van a despedir por mensaje y con patrulla”.

Porque las estructuras partidistas tienen una peculiaridad: las integran personas con memoria, agravios y teléfono celular. No son muebles de oficina que se cambian mediante un memorándum.

Y convertir un pleito entre dirigentes en una ofensa para la militancia puede salir bastante más caro que cualquier espectacular. El anuncio se paga una vez; el resentimiento trabaja gratis hasta el día de la elección.

LLEGÓ LA FGR Y SE ACABÓ EL PLEITO DE SOBREMESA

Aquí conviene acomodar los papeles: la orden federal la concedió un juez, a solicitud de la FGR, y la Fiscalía Federal informó el sábado que ya la había cumplimentado, dentro de una investigación por hechos que considera posiblemente constitutivos de traición a la patria en materia de seguridad nacional. Son señalamientos de la acusación, pendientes de resolución judicial. (Comunicado FGR 721/26: https://tinyurl.com/23hxvhof).

O sea, cuando algunos todavía discutían quién había cerrado la puerta del comité, llegó la Federación con otro manojo de llaves.

La consecuencia es seria: el asunto federal tiene su propio camino. Una resolución favorable en Chihuahua no borra por arte de magia lo que ocurra ante la justicia federal. El expediente ya tiene más de una ventanilla y ninguna acepta como comprobante una fotografía abrazado con la dirigencia.

Políticamente, además, la investigación puede mantener bajo presión al Gobierno Estatal por las explicaciones sobre quién conoció, autorizó o supervisó los hechos. Hasta dónde alcance dependerá de las pruebas. En Palacio, por si acaso, más les vale que la memoria no funcione con el mismo sistema que las luces navideñas: prende una parte y la otra quién sabe.

EL JUEZ NO PUSO EL CANDADO QUE ALGUNOS YA DABAN POR COMPRADO

El domingo, el juez de control resolvió que JÁUREGUI afrontara en libertad la causa local, sujeto a medidas cautelares, y dejó pendiente para el 22 de octubre la decisión sobre su vinculación a proceso. Los reportes consultados confirman que no impuso prisión preventiva; no permiten precisar con igual certeza que se tratara específicamente de un rechazo a la modalidad oficiosa.

Para quienes ya habían repartido sentencia entre el café y el grupo de WhatsApp, el juez salió bastante desconsiderado: se puso a resolver el expediente.

La libertad durante el procedimiento no equivale a una absolución. Tampoco la detención equivale a culpabilidad. Qué lata esos detallitos jurídicos cuando la propaganda ya tiene listo el cartel.

El resultado deja a JÁUREGUI con margen para defenderse y mantiene abierto el costo político de la captura. Porque una cosa es presumir firmeza y otra explicar por qué el antiguo colaborador terminó convertido en adversario con seguidores, abogados y micrófonos.

BONILLA: MUCHO CUIDADO CON ESTRENAR UNA CANDIDATURA HIPOTECADA

Y en medio del incendio aparece el proyecto de MARCO BONILLA hacia la gubernatura. Puede tener aspiraciones, estructura y sonrisas para repartir; lo que difícilmente le conviene es recibir un panismo donde cada abrazo venga acompañado de una revisión de bolsillos.

Si el caso JÁUREGUI profundiza la fractura, BONILLA podría terminar pagando una cuenta que otros pidieron. Tendría que convencer al electorado mientras intenta que sus propios compañeros se hablen sin abogado presente.

Este columnista se inclina por una hipótesis más incómoda: que MARU CAMPOS busque un entendimiento con la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM para reducir el riesgo de que las investigaciones deriven en un eventual procedimiento contra ella. No hay evidencia pública, entre las fuentes consultadas, que permita afirmar la existencia de ese pacto. Es una lectura política, no una revelación de sobremesa disfrazada de documento.

Llevada al extremo, esa hipótesis incluiría una cesión política rumbo a 2027: facilitarle el camino a MORENA, aunque eso descarrilara a BONILLA. Una eventual “entrega” consistiría en decisiones, omisiones o apoyos retirados; los votos seguirían perteneciendo a los ciudadanos.

La sospecha merece examinarse, pero necesita hechos para sostenerse. Mientras tanto, a BONILLA le convendría revisar si el respaldo que recibe trae fecha de caducidad.

Porque vaya chiste: pasarse años buscando la candidatura y descubrir, cuando por fin llega el traje, que ya comprometieron la fiest

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