18°

Ciudad Juárez, Chih. México
26 de octubre 2026
1:13 am

Dirección: Héctor Javier Mendoza Zubiate

AGUA HASTA EL CUELLO Y LA POLÍTICA TAN CAMPANTE

  • Juárez, donde el aguacero incluye paseo en lancha
  • La esperanza cruza por aquí, el secuestro también
  • Caso Jáuregui: Fuenteovejuna con credencial extranjera
  • El Reliz: vaya llenando la cubeta
  • Seis protocolos y una tarea pendiente

JUÁREZ, DONDE EL AGUACERO INCLUYE PASEO EN LANCHA

En Juárez volvió a llover y la ciudad volvió a presentar su examen de infraestructura, con resultados que cualquier automovilista atorado podría anticipar sin consultar al Servicio Meteorológico. Las tormentas del viernes y sábado dejaron viviendas inundadas, vehículos varados y afectaciones hasta en el Hospital 6 del IMSS, porque aquí la desgracia tiene servicio completo y llega lo mismo a la sala de la casa que al sótano de un hospital.

Protección Civil reportó 50 servicios relacionados con el temporal del viernes, una cifra que habla del trabajo de los cuerpos de emergencia y también de una ciudad donde cada aguacero convierte el regreso a casa en una audición para sobreviviente. Los rescatistas sacando gente del agua mientras la infraestructura vuelve a hacer agua, literalmente, que para metáforas ya tendremos presupuesto después.

Afortunadamente, podemos hablar de un saldo blanco, aunque estuvieron en grave riesgo al menos una familia paseña de nueve integrantes y un automovilista en hechos distintos, que pudieron ser rescatados de una inminente tragedia al ser arrastrados los vehículos en los que circulaban.

La pregunta incómoda llegará cuando se seque el lodo, si para entonces todavía queda alguien escuchando. Porque inaugurar luce precioso y dar mantenimiento rara vez da para la fotografía, aunque las familias que perdieron muebles seguramente agradecerían una obra menos presumida y una calle por donde circular sin encomendarse a todos los santos.

LA ESPERANZA CRUZA POR AQUÍ, EL SECUESTRO TAMBIÉN

Del agua pasamos a otro peligro fronterizo, uno que no se retira cuando sale el sol. Esta semana se difundió que la Policía Municipal ha rescatado durante el año a 95 víctimas de delitos contra la libertad, mientras la Fiscalía registró, de enero a septiembre, 48 carpetas por secuestro, 38 de ellas relacionadas con víctimas migrantes. Detrás del balance hay familias a las que les convierten la esperanza de cruzar en una llamada para exigir dinero.

El contraste tiene su veneno: a la persona migrante le piden papeles, comprobantes y explicaciones, mientras sus verdugos encuentran cómo convertirla en mercancía. La frontera puede ser complicadísima para pedir protección y extraordinariamente práctica para quienes cobran por el miedo ajeno, una eficiencia que ya quisiéramos ver en ciertas ventanillas.

Rescatar merece reconocimiento, desde luego, pero también obliga a preguntar cuántas personas pudieron ser protegidas antes de caer en esas redes. Porque presumir únicamente los rescates sería como felicitar al plomero por sacar el agua y dejarle de recuerdo la tubería rota, con moño y fotografía institucional.

CASO JÁUREGUI: FUENTEOVEJUNA CON CREDENCIAL EXTRANJERA

Mientras abajo la gente busca cómo ponerse a salvo, en el Altiplano sigue el caso del exfiscal CÉSAR JÁUREGUI y la participación de agentes de la CIA en el operativo de El Pinal. Esta semana, JÁUREGUI negó ante el juez haber autorizado su intervención, en medio de un pleito entre autoridades estatales y federales que necesita documentos, responsabilidades claras y bastante menos concurso de indignación.

El ciudadano intenta entender quién autorizó qué y termina con la sensación de haber llegado a una reunión familiar después de que desapareció la herencia. Todos tienen versión, todos tienen agravio y, para reconstruir los hechos, hace falta una libreta, un organigrama y posiblemente una limpia.

Aquí urge aquello de cuentas claras y amistades largas, sobre todo cuando las amistades traen credencial extranjera y participan en asuntos de seguridad. Que la justicia determine responsabilidades, porque una acusación no es sentencia, aunque en el templete político ya anden repartiendo condenas y certificados de inocencia como volantes en crucero.

EL RELIZ: VAYA LLENANDO LA CUBETA

En Chihuahua capital, el agua también ocupa la conversación, aunque por la posibilidad de que deje de salir de la llave. Esta semana se anunciaron afectaciones al suministro en más de 200 colonias capitalinas por trabajos vinculados con la gaza de El Reliz, previstas del 30 de octubre al 2 de noviembre. Hasta el número exacto de colonias varía entre publicaciones, para que el vecino, además de llenar cubetas, ejercite sus habilidades de investigador.

Las obras requieren maniobras y pueden causar molestias; nadie espera que las tuberías se acomoden con buenos deseos. Pero avisar con precisión también es parte de la obra, especialmente para quien cuida a una persona enferma, tiene niños pequeños o mantiene un negocio donde cerrar la llave significa cerrar la caja.

Al ciudadano le toca almacenar, calcular y organizarse, una especie de secretario de contingencias domésticas sin sueldo ni compensación. Ojalá la información por colonia llegue tan clara como suelen llegar las invitaciones a las inauguraciones, que esas sí encuentran domicilio, teléfono y hasta al primo que vive fuera.

SEIS PROTOCOLOS Y UNA TAREA PENDIENTE

En las escuelas se difundieron seis instrumentos estatales para prevenir y atender la violencia, proteger a estudiantes y docentes y encauzar los conflictos. Los documentos ya fueron publicados y viene la capacitación, así que ahora empieza la parte donde el papel debe aprender a caminar hasta el salón de clases.

Seis instrumentos suenan muy bien, casi como para formar una pequeña orquesta, siempre que a la hora de una denuncia nadie salga con que el encargado anda en reunión y el protocolo está guardado donde solo la secretaria sabe. Las familias necesitan respuestas y acompañamiento, los maestros necesitan respaldo y los estudiantes necesitan que pedir ayuda sirva para algo más que inaugurar otro expediente.

Entre inundaciones, secuestros, pleitos de seguridad, avisos de cortes y violencia escolar, la ciudadanía trae suficientes pendientes como para agradecer resultados sin tanto redoble. Porque de discursos ya está lleno el tinaco y, por alguna misteriosa falla de ingeniería política, con esos todavía no se puede ni trapear.

Compartir
Facebook
Twitter
WhatsApp