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Ciudad Juárez, Chih. México
2 de noviembre 2026
12:35 pm

Dirección: Héctor Javier Mendoza Zubiate

En la opinión de la Dra. Enríquez: ¡Que la muerte te encuentre bailando, no sentado! El ejercicio también salva vidas.

H. Cd. de Chihuahua.- En México, durante estos días recordamos a quienes se adelantaron en el camino. Colocamos flores, preparamos altares y compartimos historias de quienes dejaron huella en nuestras vidas. Pero hay una reflexión que pocas veces ponemos sobre la mesa: ¿Cuántas muertes podrían prevenirse si incorporáramos más movimiento a nuestra vida cotidiana?

La inactividad física no es un asunto menor. Es uno de los principales factores de riesgo asociados con la mortalidad prematura. Y no, para cuidar nuestra salud no necesitamos correr un maratón ni pasar horas en el gimnasio. Basta con entender que pasar gran parte del día sentados, caminar poco y evitar el ejercicio tiene consecuencias que, con el tiempo, pueden afectar seriamente nuestra salud cardiovascular y metabólica.

Las cifras en México nos ayudan a dimensionar el problema. De acuerdo con el INEGI, durante 2024 fallecieron 819,672 personas. Entre las principales causas de muerte se encontraron las enfermedades del corazón (192,518), la diabetes mellitus (112,577) y los tumores malignos (95,108).

¿Qué tiene que ver la actividad física con estas enfermedades? Mucho más de lo que pensamos. Mantenernos físicamente activos contribuye a prevenir y controlar diversos factores de riesgo relacionados con ellas. Por supuesto, el ejercicio no garantiza que estemos libres de enfermedad, pero existe evidencia científica sólida de que puede reducir significativamente el riesgo y mejorar nuestra salud.

Hay otro aspecto que merece especial atención: la capacidad cardiorrespiratoria. Se refiere a la eficiencia con la que nuestro corazón, pulmones y músculos trabajan para transportar y utilizar el oxígeno durante el esfuerzo físico. No es solamente una medida de condición física; es también uno de los indicadores más importantes para estimar el riesgo de mortalidad.

Una revisión científica publicada en 2024 encontró que cada incremento de una unidad MET en la capacidad cardiorrespiratoria se relaciona con una reducción del 11 al 17 % en el riesgo de morir por cualquier causa.

Pensemos en ello. Mejorar nuestra condición física no es únicamente una cuestión estética, de rendimiento deportivo o de alcanzar determinado peso. También significa darle a nuestro organismo mejores condiciones para enfrentar los desafíos de la vida y, posiblemente, vivir más años con una mejor calidad de vida.

Este Día de Muertos recordemos a quienes ya no están, disfrutemos el pan de muerto, celebremos nuestras tradiciones y, sobre todo, celebremos la vida.

Porque cuidar nuestra salud también es una forma de honrarla. No esperemos a que llegue la Catrina para empezar a movernos.

¡Que nos encuentre bailando, caminando, jugando y disfrutando la vida! (En Blanco y Negro)

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